Enrique Polonio Mendoza (32) se entregó a la Fiscalía de Monzón y confesó ser el asesino de su pareja Mirtha Martel Bravo (40), hecho perpetrado el pasado 18 de agosto. Fue detenido y sometido a diversas diligencias que culminaron la tarde de ayer.

A casi 3 meses de estar en la clandestinidad, Polonio Mendoza decidió ponerse a derecho y lo hizo presentándose al despacho del fiscal Antonio Berrocal Ortega que dio inicio a las diligencias junto con efectivos de la Comisaría de Monzón.

El confeso asesino narró a las autoridades que mató a su pareja en una acalorada discusión sostenida porque -según él– ella inició al reclamarle por una conversación con su prima que encontró en el WhatsApp.

Según declaró, mientras preparaba el desayuno Mirtha revisaba su celular, circunstancias que encontró una conversación de él con su prima. Dijo que eso fue motivo para que ella le arme una escena de celos y se enfrasquen en una acalorada discusión para pasar a la agresión física.

Contó que le dio una cachetada hasta que cayó al suelo, para luego golpearla en la cabeza con una tabla de picar hasta que quedó inconsciente.

Enseguida la cogió del cuello presionándola con fuerza y la puso en la cama para luego abusar sexualmente de su víctima que ya habría estado muerta.

El feminicida volvió ayer a la escena del crimen donde la familia lo atacó a golpes, por lo que tuvieron que salir corriendo.

Se conoció que el fiscal del caso está tramitando su prisión preventiva.