Debía recoger la historia clínica de una persona como parte de su investigación y entonces el mismo fiscal Lucio Santamaría Rodríguez llegó al puesto de salud de Ñauza, en la provincia de Ambo, pero grande fue su sorpresa cuando encontró las puertas cerradas, un papel pegado en la pared con la palabra Emergencia y  debajo tres números de celulares, uno de ellos duplicado, y un grupo de personas que buscaban en vano atención médica.

El informe del fiscal ingresó este jueves a la Red de Salud de Ambo y a la Dirección Regional de Salud.

Alfredo Centurión, director regional de Salud, aseguró que investigarán el caso para establecer responsabilidades y de ser el caso aplicar sanciones.

Por lo pronto, explicó que el personal de los puestos de salud debe laborar ocho horas diarias, lo que supone que si ingresan a las 7 de la mañana, salen a las 3 de la tarde. Y en situaciones de emergencia fuera de ese horario los pobladores pueden ubicarlos en sus casas en la comunidad.

Sin embargo, cuando el fiscal Santamaría llegó a Ñauza al mediodía del miércoles, no encontró a ningún personal de salud. Las puertas y ventanas del puesto de salud estaban cerradas y la ambulancia al aire libre.

Pero también estaban pobladores que buscaban atención. Ellos y el fiscal encontraron un papel pegado en la pared escrito con lapicero la palabra Emergencia y tres números de celular, uno de los cuales se repetía.

Llamaron a uno de los números y nadie respondió, y cuando hicieron lo propio con el otro respondió quien dijo ser Noelí Palacios respondiendo que ese día no trabajaba.

La pobladora Ana María Costa Ávila le dijo al fiscal que en el puesto de salud las maltratan y solo atienden hasta las 11 de la mañana. Un cartel parece confirmar la versión de la pobladora. En el papelote pegado en la pared se lee que hasta las 11 de la mañana se sacan las historias clínicas para su atención.

Mientras el fiscal levantaba su acta de constatación de la situación en el puesto de salud de Ñauza llegó una pobladora buscando atención médica para sus lesione en el rostro producto de un caso de violencia familiar.

“Vamos a verificar con la Red de Salud qué ha sucedido, por qué el personal no ha estado en el horario que debía estar y en base a eso se tomarán las acciones correctivas; y si hay reincidencia puede llegarse incluso a la destitución del recurso humano”
Alfredo Centurión, director regional de Salud.