La trágica muerte del suboficial Juanito Quijano y sus dos hijas en un accidente en las puertas del Instituto Superior Tecnológico Aparicio Pomares (Istap) y proximidades del óvalo Esteban Pavletich, está generando reacciones en  ciudadanos y autoridades para que no haya ni un accidente más en ese lugar a causa del congestionamiento vehicular.

Vecinos de Llicua y estudiantes del Istap hicieron un sentido plantón demandando la intervención de las autoridades para solucionar el caos vehicular en el óvalo Esteban Pavletich y un grupo de autoridades se reunieron para abordar esa problemática.

Desde la sociedad civil y desde la administración pública hay reacciones y eso  ya es un intento para que la dolorosa muerte de un padre y sus dos hijas no sean en vano.

Y no debe ser en vano. La muerte de Juanito Quijano y de sus hijas deben ser una gran lección y el botón que impulse acciones correctivas.

Es importante que los vecinos continúen con acciones para visibilizar su reclamo, su indignación por la inacción gubernamental.

Es tan importante como eso que las autoridades persistan en los esfuerzos y estrategias para encontrar la solución permanente al problema. No bastan las reuniones del día siguiente, no es suficiente la flor de un día, sino son imprescindibles las acciones continuas.