La Defensoría del Pueblo ha recibido la queja de un ciudadano de que en la Escuela Técnica de la Policía Nacional en Santa María del Valle se están realizando cobros indebidos a los alumnos y alumnas con el argumento de celebrar el Día de la Madre y la fiesta de promoción, además de obligarlos a comprar el uniforme en una sola tienda a precio mayor al del mercado y a entregar un monto adicional para los zapatos.

Ya la Policía tiene una imagen bastante devaluada por los altos niveles de corrupción en la institución. Los transportistas son los que más conviven con esa conducta negativa de los policías y que se hace a vista y paciencia de los pasajeros. La coima en la Policía es casi común, como lo es que entre el alto mando se haga el negociado con la dotación de gasolina asignada a los vehículos y con el dinero del rancho (comida) de los efectivos.

Si a esto le sumamos que en las Escuelas los estudiantes son obligados a entregar cuotas exhorbitantes e ilegales y observan cómo la corrupción tiene puesto el manto de la impunidad, lo que tenemos a futuro son delincuentes uniformados y armados por el Estado.

La situación es delicada, la denuncia es sumamente grave y no debería convertirse en un hecho anecdótico más, sino en el punto de quiebre de esta penosa situación para cambiarla para siempre.