Pilar Trujillo Martel

Fotos y texto

Francisco Cuadros Ramírez, nació en el centro poblado de Cayhuayna, distrito de Pillko Marka, Huánuco, el 2 de abril de 1925. Contrajo matrimonio en 1965 con doña Juana Trujillo Ordoñez, unión fortalecida con la procreación de 5 hijos: Jesús, Gladis, Rita, Lucinda y Juan, ya fallecido. Su existir, sin proponérselo marcó un hito, en el rescate de nuestros valores identitarios a partir de nuestra milenaria historia, de su inteligencia creativa y de sus diestras manos. Falleció apaciblemente a los 93 años de edad, este 8 de setiembre al promediar las 4:15 de un primaveral atardecer. Sus restos descansan en el cementerio Jardines de La Esperanza.

Inició su taller de cerámica con obras de carácter utilitario. El punto de quiebre en su labor lo marcaría el descubrimiento de la escultura de las Manos Cruzadas de Kotosh por la Expedición Científica Japonesa de la Universidad de Tokio en el año 1963. El Sr. Cuadros, sería el primero en realizar una réplica de este singular y ancestral legado forjado en arcilla.

Más tarde las plasmaría en infinidad de muestras de cerámica junto a figuras zoomorfas y geométricas acopiadas del arte rupestre en las rocas de Quilla Rumi adyacente a Kotosh.

Posteriormente, incrementaría la decoración de su cerámica con otros motivos pictóricos prehistóricos que calcaba o dibujaba en sus planificados paseos, para sacar el molde. Rescataba la historia, sin saberlo siquiera, moldeando, tallando o torneando sus obras de arte popular valoradas por turistas extranjeros.

El complejo arqueológico de Shillacoto constituyó también su fuente de inspiración, de esta cantera inmortalizaría el icónico Tumi de barro, siempre teniendo como exigencia absoluta de su obra, la autencidad.

La arcilla, materia prima de su trabajo a la que daba vida mediante un laborioso proceso, la extraía de diferentes colores en Cascay, Puelles y Huácar prioritariamente. Su periodo de apogeo COMO ARTESANO en pleno siglo XX estribaría entre inicios de los sesenta hasta mediados de los noventa.

El Dr. Edgar Santiago Bernardo refiere que en la década de los 80 conformó junto a Francisco Cuadros, Vicente Arizola entre otros, la primera Asociación de Artesanos de Huánuco con el objetivo de fortalecer la actividad en el medio.

Marino Spadavecchia, el maestro pintor, huanuqueño por adopción, reconocería en la obra de Cuadros Ramírez el valioso aporte en el rescate del arte rupestre local y en su principal manifestación escultórica andina: las Manos Cruzadas de Kotosh.

 

Icónicas muestras de cerámica del taller de Francisco Cuadros.