Momentos de pánico vivieron los vecinos de Huánuco ante el riesgo de un nuevo enfrentamiento de los sindicatos Regional y Departamental de Construcción Civil por puestos de trabajo en la construcción del colegio industrial Hermilio Valdizán, que ejecuta la empresa española Constructora Consvial SL Sucursal Perú y financia el Gobierno Regional.

Desde las 7 de la mañana los afiliados al Sindicato Departamental que dirige Víctor Natividad, llegaron al colegio industrial –entre el jirón José Crespo y Castillo y malecón Centenario– para exigir a los contratistas puestos de trabajo para sus afiliados.

Previamente, los dirigentes solicitaron permiso a la Prefectura para realizar un plantón y la Fiscalía de Prevención del delito instó a Jotwin Criollo, dirigente del sindicato Regional, no enfrentarse entre colegas, sino dialogar.

Sin embargo, los agremiados de ambos grupos se encontraban en esquinas opuestas con palos y fierros a la espera de sus dirigentes que estaban en conversaciones con Felix López, jefe de seguridad de la obra.

López contó que el sindicato Regional está solicitando el 50 % de los puestos de trabajo y el Departamental quiere llegar a un acuerdo equitativo para ambas agremiaciones. “Es una cuota alta para nosotros”, indicó al revelar que están proponiendo el 20 o 30 % para ambos gremios.

Pero existe resistencia en el Sindicato Regional debido a que cuentan con más afiliados. “Solo en Huánuco pasamos los dos mil obreros que cuentan con carnet de la Dirección Regional de Trabajo”, afirmó Criollo.

Al promediar las 8: 15 de la mañana los dirigentes salieron del diálogo con los empresarios y dieron unas palabras a sus agremiados. Pasaron unos minutos y un aproximado de 60 obreros que laboran en la construcción del hospital regional Hermilio Valdizán y pertenecen al Sindicato Regional llegaron a las puertas del colegio, derribaron a los efectivos policiales y empezaron a perseguir al grupo de obreros del Sindicato Departamental, que eran un promedio de 30.

Los agremiados de la Departamental, al ver que los superaban en número, corrieron hacia el puente Señor de Burgos y subieron el cerro de Llicua Baja.

Al no atrapar a ninguno, los sindicalistas de la Regional regresaron a arengar a las puertas del colegio Hermilio Valizán.

En un discurso a sus agremiados, Criollo denunció que recibe amenazas de muerte a través de llamadas telefónicas. “No nos van a amedrentar. Si matan a uno, tienen que matar a todos”, dijo al pedir garantías para su vida.

Tras varios minutos, los obreros marcharon hacia la Plaza de Armas por el jirón General Prado (contra el tráfico). Al llegar a la esquina del jirón Bolivar atacaron el local del Sindicato Departamental, lanzaron piedras, patearon la puerta y destruyeron una ventana.

Desesperados, los vecinos cerraron las puertas de sus negocios y los obreros que se encontraban al interior del local intentaron huir por el techo, generando más rechazo de sus pares del gremio contrario que empezaron a lanza piedras ante la mirada atónita de los transportistas.

Los gritos de los vecinos hicieron que la policía intervenga pidiendo calma. Los obreros continuaron hacia la Plaza de Armas donde realizó otro discurso. Criollo pidió disculpas a la población por estos impases.

“No somos delincuentes, solo estamos luchando por un puesto de trabajo que merecemos negociar con la empresa por ser el gremio con la mayor representación en Huánuco”, anotó.

Actualmente, la obra está retrasada en el inicio de su ejecución debido a las constantes lluvias. Se está limpiando el área, se abrirán frentes para construir las bases a inicios de febrero, se conoció.

El inicio de la obra está retrasada.