Policías contra el Terrorismo de Huánuco incursionaron en el valle del Monzón y hallaron armas de fuego que elementos terroristas escondieron en una caleta.

Los agentes y el fiscal de Monzón, Antonio Berrocal, llegaron hasta la unión de los centros poblados de Manchuria y Río Espino, donde —según información dada por un aspirante a colaborador eficaz— se escondían armas de largo alcance.

En medio de la agreste vegetación, las autoridades hallaron una fosa que al ser descubierta encontraron una mini uzi y una escopeta retrocarga que tenía la inscripción Winchester Defender, con serie ilegible.

Las  armas serán peritadas a fin de establecer su procedencia, así como su operatividad.