Mientras todos dormían, el 4 de abril del 2014 al promediar las 3 de la mañana la torre de adobones de la iglesia San Cristóbal se desplomó y hasta hoy no ha sido reconstruida debido a que el Ministerio de Cultura exige que se haga con el mismo material. Sin embargo, la junta vecinal del barrio San Cristóbal ha decidido hacerlo de ladrillos y este sábado iniciará una colecta para financiarla.

Así informaron los vecinos y el rector de la iglesia, Carlos Poma, quienes invocaron el apoyo de la población huanuqueña.

Durante un mes y medio, grupos de fieles del barrio San Cristóbal visitarán casa por casa para pedir la colecta. Este sábado será en el mismo barrio y desde la próxima los presidentes de las 18 juntas vecinales solicitarán el donativo para ser entregado a la Diócesis de Huánuco.

Los vecinos informaron que están coordinando con las Municipalidades de Amarilis y Pillco Marca para realizar la colecta en sus jurisdicciones.

“Que recuerden [los vecinos] que antes las cosas se hacían en comunidad”, comentó el presidente de la junta vecinal, Jorge Reynaga Martínez.

Explicó que para construir la torre –que será de ladrillo igual al que se cayó– se necesita 114 00 soles. “Esperamos recaudar al menos 80 000, lo demás se cubrirá con los donativos de las Municipalidades y el Gobierno Regional”, anotó.

El padre Carlos Poma explicó que la Dirección Desconcentrada de Cultura, a cargo del arqueólogo César Sara, tramitará ante el Ministerio de Cultura el permiso para construir la torre con ladrillo y concreto.

“Hemos intentado fabricar los adobes con el mismo material que se cayó, pero no se pudo”, comentó el sacerdote al indicar que también perdieron parte del dinero recaudado en dicha labor.