TINGO MARÍA-Emer Arangüez

Ante la mirada atónita de todos, un varón de 37 años de edad fue arrastrado por un huaico que cayó sobre la carretera Fernando Belaúnde Terry en el caserío Alto Peregrino distrito de Daniel Alomía Robles, provincia de Leoncio Prado.

Eran las 10 de la mañana cuando repentinamente se produjo el deslizamiento del cerro. La masa de lodo y palos atrapó a un grupo de vehículos que transitaban por la carretera entre los poblados de Pendencia y Los Milagros, mientras que otros quedaron varados a ambos lados de la vía.

Testigos afirman que Armando Saldaña Gatica que viajaba de Tingo María a Juanjui con su amigo Hitler en un automóvil de la empresa Pizana Express, decidió bajarse y sortear el huaico cuando de pronto se produjo un nuevo deslizamiento. La masa de lodo y piedras lo alcanzó y en cuestión de segundos lo envolvió y desapareció.

Varios pasajeros y el chofer de un camión dijeron haber visto el momento que Armando fue arrastrado por el lodo.

El subprefecto de Rupa Rupa, Jorge Rubio Pérez, informó que extraoficialmente conocen que habrían dos personas desaparecidas por los deslizamientos.

En la redes sociales familiares y amigos de Armando le daban por muerto y hacían conocer su dolor.

Se informó que con canes amaestrados, los policías antidrogas buscaron infructuosamente el cuerpo del agente de seguridad particular.

En tanto, Rubio Pérez indicó que dos automóviles, una combi y un trimóvil fueron rescatados del lodo con abolladuras.

INUNDACIÓN EN CASTILLO GRANDE

En otro extremo de la provincia de Leoncio Prado las lluvias continúan causando estragos en la población. Esta vez más de 15 viviendas del poblado Pachacutec en el distrito Castillo Grande, fueron inundadas por las desbordadas aguas de la quebrada que da nombre al poblado.

Y un huaico bloqueó la carretera que une los pueblos La Florida, Venado y Yurimaguas.

Se informó que maquinaria del distrito limpió la vía y restableció el tránsito en horas de la tarde.

Pobladores de Pachacutec están pidiendo a las autoridades apoyo para la construcción de una defensa ribereña y evitar nuevos desbordes de la quebrada e inundaciones de sus viviendas.