Otra vez el río Huallaga inundó cultivos de hortalizas, alfalfa  y maíz en la zona de Huachog, centro poblado de Colpa Baja, distrito de Huánuco, causando pérdidas económicas a familias enteras cuyo sustento económico estaba cifrado en la cosecha que obtendrían.

Abel Jesús Ortega estima que las turbias aguas del Huallaga han ahogado los 1 5 000 soles que invirtió en producir ají y beterraga, sin contar lo que pagó por el alquiler del terreno.

Padre de dos niños, se ha quedado sin trabajo y con deuda del crédito que le dio el banco para invertir en sus sembríos. “Ahora de dónde voy a pagar si he perdido mi plantación”, dice Abel mirando su cultivo de pimiento bajo el agua. “Ya nada se puede recuperar”, agrega.

Para Abel la culpa lo tiene Corpac, que administra el aeropuerto. Las aguas del río, dice, han ingresado por el canal de drenaje pluvial del terminal aéreo que nadie limpia. “Por ahí ingresó el agua”, insiste en la unión del canal con el Huallaga contemplando cómo discurre el agua del río hacia las áreas de cultivo.

“Que nos reconozca los daños y perjuicios que nos ha hecho el aeropuerto”, agrega con impotencia el campesino .

Fulgencio Aparicio López también ha perdido todos sus cultivos por la inundación, algunos a punto de cosechar. Estima que sus pérdidas ascienden a 6 000 soles aproximadamente.

En este sector las aguas del Huallaga ingresaron por el canal de riego y desbordaron hacia los cultivos. Nada de salvó.

Una compuerta en la bocatoma y elevar el talud en la ribera del Huallaga podrían evitar las inundaciones tan recurrentes en Huachog cada vez que el Huallaga eleva su caudal.

Fulgencio estaba a punto de cosechar media hectárea de pimentón cuando la mañana de ayer las aguas ingresaron a su chacra, pero también inundaron sus cultivos de beterraga, perejil y pepinillo.

“Con esto iba a sostener a mi familia”, dice mirando sus plantaciones llenas de agua. Con 33 años de edad y tres hijos de 7, 5 y 3 años que mantener, Fulgencio pide a las autoridades regionales que no los desamparen.

“Que nos den apoyo en productos, fertilizantes, créditos; lo que sea, para poder recuperarnos”, invoca. “Todo nuestro capital está perdido”, agrega al referir que también alquiló las parcelas para sembrar.

Nicanor Palomino Aparicio es otro campesino afectado por las inundaciones. En su sector las aguas ingresaron porque los extractores de material agregado del río han bajado el talud en la ribera. “Han sacado hormigón y por ahí ingresó el agua”, relata.

Precisa que ha perdido un cuarto de hectárea de cultivos de zanahoria y beterraga, valorizados en 2 500 soles.

Nicanor refiere que más de diez campesinos han sido afectados con la inundación de sus cultivos de hortalizas y alfalfa y una familia con su vivienda.

Afirmó que la mañana del lunes las aguas ingresaron desde las 6 de la mañana por cuarta vez a las chacras de Huachog, pero la del jueves y ayer fueron en mayor cantidad.

Abel Jesús duda que la ayuda del Gobierno les vaya a llegar. “Vas a Huánuco a reclamar y el alcalde y no nos hace caso; hace años le pedimos al presidente regional Jorge Espinoza un muro de defensa y nos dijo que primero tenía que haber un muerto para hacer el muro. Estamos cansados de la corrupción”, sentenció.

Casuchas de invasión  también fueron inundadas

Las casuchas instaladas en el llamado Humedal de Huachog también fueron presa de las desbordadas aguas del río Huallaga la mañana del lunes.

En el lugar nadie quiso hablar con los periodistas, pero el agua discurría con facilidad entre las construcciones de madera, triplay, costales y calaminas que las familias levantaron para posesionarse en el terreno que es de propiedad de la Dirección Regional Agraria y que el Consejo Regional declaró “Área de protección y conservación ecológica al Humedal de Huachog”.

A pesar que meses atrás algunas cascuchas fueron derruidas en una diligencia judicial de desalojo, otras se volvieron a levantar en la misma área supuestamente recuperada de los invasores.