Abog. Jorge E. Fernández Romero
La mente es frágil cuando no se deja registro escrito de los acontecimientos importantes, así como, las ideas de proyectos pueden ser olvidadas si no se plasman por escrito. El dicho conocido indica: un consejo aunque sea de un conejo.

Como es de público conocimiento por los medios de comunicación, sobre todo en las redes sociales; en nuestra Región Huánuco, en las ciudades de Huánuco y Tingo María, existen jóvenes que vienen empoderándose, organizada y articuladamente, para promover el desarrollo de su sociedad. Sus objetivos son diversos en educación, medio ambiente, cultura, salud mental y física. En sus espacios promueven que la unión hace la fuerza.

Sin perjuicio de generar otras razones, se viene desbaratando la idea de que el Estado o el gobierno de turno solucionarán todos nuestros problemas, uno de ellos el bajo nivel de comprensión lectora. Como ejemplo, tenemos a Probiblio (organización que promueve el hábito de la lectura y la creación de bibliotecas comunales). Así como la salud pública por medio del deporte, por medio de Libera tu bici (organización que promueve el hábito del uso de la bicicleta y la ejecución de ciclovías).

Otra de las razones que impulsó la creación de organizaciones o las redes que integran a estas, es la participación activa en sociedad para solucionar problemas concretos, de forma voluntaria, denominada “activismo”, que empezó como protesta o manifestación, identificando los problemas y sus causas. Para más adelante, desarrollar planes y proyectos para su solución.

La universidad, como diversos espacios públicos ha sido la oportunidad de encuentro para estos jóvenes, quienes con sus limitaciones económicas han sabido sobrellevar la carga, al principio para que sus ideas sean acogidas. Esto se refleja en el surgimiento de organizaciones universitarias que vienen sentando las bases para un desarrollo personal y en comunidad. Me refiero a la RUA (Red Universitaria Ambiental) nodos UNHEVAL, UDH, UNAS, así como OPEA (Organización Peruana de Estudiantes de Arquitectura) de la UNHEVAL.

Este impulso positivo, permite identificar que existen cada vez más jóvenes interesados en desarrollar sus capacidades y brindar a la sociedad lo mejor de ellos, a nivel conocimiento, pero también a nivel emocional, con actitudes honestas; contestando falsas aseveraciones como: “los jóvenes ya no tienen valores” o “son apáticos”. Se ha demostrado que con el trabajo de unos pocos, con un lenguaje claro y cercano, puede motivar sumarse a más jóvenes líderes.

Las redes sociales son una herramienta que ha permitido el posicionamiento de sus logos, objetivos y actividades. Pero el mayor impacto que generan estos jóvenes, es a través de su participación activa, con la creación o rescate de hábitos saludables. Una filosofía donde el otro es importante, para la desarrollo de nuestra sociedad.

“Con el trabajo de unos pocos, con un lenguaje claro y cercano, puede motivar sumarse a más jóvenes líderes”