El Congreso de la República aprobó ayer elevar las penas por el delito de feminicidio.  La nueva norma sanciona con pena de cárcel no menor de 20 años al que mata a una mujer por su condición de tal, por violencia familiar, coacción, hostigamiento o acoso sexual, abuso de poder y de confianza. Además de cualquier forma de discriminación, independiente que exista o haya existido una relación.

La propuesta acordada por 94 votos a favor establece también pena de cárcel no menor de 30 años cuando la víctima sea menor de edad o adulto mayor, si estaba en gestación, si se encontraba bajo cuidado o responsabilidad del atacante, si fue sometida previamente a violación o actos de mutilación, asimismo si al cometerse el delito la víctima tenía cualquier tipo de discapacidad, y si el agente actuó en estado de ebriedad o bajo efecto de drogas toxicas.

También fija cadena perpetua cuando concurran dos o más circunstancias agravantes arriba descritas.

Respecto a las lesiones graves, la norma propone una pena privativa de la libertad no menor de 4 años ni mayor de 8 para quienes pongan en peligro inminente la vida víctima, las que mutilan un miembro u órganos principal del cuerpo o provocan incapacidad para el trabajo. A esta pena también se suman delitos como inferir daño sicológico en la victima que requiera 20 o más días de asistencia o descanso.

Empero, si la víctima muere a consecuencia de la lesión y el atacante pudo prever el resultado, la pena se eleva a 6 y no mayor de 12 años.

En el caso que se den lesiones graves por violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar, se aplicará pena de cárcel no menor de 6 ni mayor de 12 años.

El pleno del Congreso también modificó el Código de los Niños y Adolescentes estableciendo que se pierde la patria potestad si se es condenado por delito doloso cometido en agravio de sus hijos o por terrorismo.