Este jueves parece ser un día clave para el desarrollo del torneo Copa Perú en los distritos de Huánuco y Amarilis. Los reclamos que el año pasado presentaron algunos equipos contra otros que no tenían personería jurídica (es decir, no estaban inscritos en los Registros Públicos) y adjudicarse los puntos no ganados en el campo de juego, han hecho que este año las autoridades del balompié peruano exijan el cumplimiento de este requisito para participar en el torneo.

La medida, sin ninguna duda, es saludable para combatir la informalidad en el fútbol nacional que tanto afecta su competitividad y para fortalecer también las instituciones rectoras de este deporte.

Desafortunadamente a pesar del tiempo transcurrido y de las reiteradas advertencias de los directivos de las Ligas muy pocos clubes tienen a la fecha su inscripción en Registros Públicos, lo que hace presumir que —salvo disposición en contrario— la Copa Perú de este año se jugaría con pocos equipos.

Es importante que los clubes deportivos sean entidades fortalecidas, no solo en el aspecto económico, sino en el organizacional. La inscripción en Registros Públicos obliga a tener estatutos, a desarrollar vida orgánica. Si queremos desarrollar el fútbol como disciplina, si aspiramos que sea competitiva, es imprescindible que los clubes cumplan todas las formalidades de ley.