A un poco más de 5 años de que Huánuco y el país se conmocionaron con las imágenes de Catty Morales completamente desfigurada sobre una camilla y en estado inconsciente, magistrados de la Corte Superior de Justicia impusieron la pena de 20 años de cárcel para su agresor, su expareja y padre de su hija, Luis Goicochea Bustamante.

Catty logró sobrevivir a la brutal golpiza para delatar a quienes la agredieron la noche del 10 de octubre del 2012 en un departamento de la cuadra 2 del jirón Ayancocha:  Luis Goicochea Bustamante y su hermanastro el expresidiario Alejandro Acevedo Bustamante, quien antes fue condenado también a 20 años de cárcel por este caso.

Si bien los médicos pudieron rescatarla de las garras de la muerte, su mente ha quedado severamente afectada por la terrible experiencia que le tocó vivir. En el 2016 los médicos le diagnosticaron esquizofrenia paranoide.

Se ha hecho justicia con Catty condenando a sus agresores a prisión, pero su proyecto de vida se ha truncado, se ha trastocado de la manera más cruel la vida de su hija que ahora tiene 7 años y de sus padres que enfrentan esta tragedia.

La justicia ha hecho su trabajo imponiendo las condenas a los agresores, pero ahora resta que el Estado no abandone a Catty ni a su niña, que se les garantice el acceso a los servicios de salud y educación.