Un total de 42 distritos del departamento de Huánuco elaboran sus documentos para solicitarle al Gobierno que los declare en estado de emergencia por efectos del friaje y las bajas temperaturas que se están registrando.

A comienzos de año una cantidad superior de distritos consiguió dicha declaratoria afectados por las lluvias y huaicos.

Estar en estado de emergencia supone reducir trámites para la contratación de servicios y materiales que se requieren para atender la situación de excepción. Empero no significa una partida adicional de presupuesto.

De acuerdo con las normas que se emitieron para la declaratoria de emergencia, las municipalidades, los ministerios y otros organismos públicos deben coordinar y realizar las acciones con el presupuesto que tienen.

Quizá por eso es que las familias damnificadas y afectadas demoran en recibir la ayuda que requieren. A pesar de la medida de excepción, la ayuda sigue llegando con retraso.

Esta vez se gestiona la declaratoria de emergencia por las heladas que afectan a las zonas altoandinas y el friaje que se presenta en los distritos de la selva.

Las autoridades municipales deberían trascender la medida de excepción y plantear al Ejecutivo el financiamiento de proyectos que minimicen los impactos de dichos fenómenos, para no estar en “emergencia”.