Josué Canchari de la Cruz

En las calles de nuestra ciudad, a diario se suscitan peleas, asaltos, asesinatos, etc. se ha vuelto un peligro constante, ya nadie se siente seguro y lo peor es que se va incrementando la inseguridad.

Usted que está leyendo, quizá pasó por algún momento de peligro por falta de seguridad ciudadana. De acuerdo a la encuesta efectuada en el distrito de Huánuco por el equipo técnico del CODISEC (Comité Distrital de Seguridad Ciudadana), el 26% de ciudadanos fueron víctimas de algún delito. La población percibe que el 61% se siente insegura. Según el Plan Local Ciudadana de Huánuco 2017, indica que las posibles causas de inseguridad ciudadana serían la pérdida de valores en la población y la falta de oportunidades laborales y de educación, lo cual habría generado el incremento de la delincuencia.

Hace unos meses, me acerqué al centro de monitoreo en el Distrito de Pillco Marca para ver por las cámaras sobre el autor del daño que causó a mi coche, fue decepcionante la respuesta que recibí del único personal que trataba de hacer presencia y justificar de que las cámaras de video vigilancia no funcionaba desde casi inicios del primer trimestre del 2018, debido a que no contaban con fluido eléctrico y que las cámaras se encontraban inoperativo por estar malogrados. Para no creer que la Municipalidad Distrital de Pillco Marca no habría pagado por los servicios de energía eléctrica y que además no los reparó los equipos de video vigilancia con la justificación de que no se hizo la transferencia administrativa por parte de Gobierno Regional Huánuco.

El martes pasado, el catedrático de la UNHEVAL Dr. Marcelino Reynaga Martínez, fue asesinado cerca a la casa de sus familiares por falta de seguridad de nuestras calles. No es posible que los efectivos policiales estén un lugar donde exista semáforo, mientras existan calles sin presencia policial. En realidad existe la voluntad de combatir la delincuencia por parte de nuestras autoridades, lo que falta es la planificación, organización, coordinación y la articulación con las entidades involucradas en tema de seguridad ciudadana.

Una gran parte de la población no cree que con la denuncia policial se logre capturar a los culpables y si lo hace se enfrenta a la burocracia, a la corrupción (pérdida de tiempo) lo que hace más caótico aún. Esto refleja la desconfianza que tiene la población de nuestras instituciones que proveen seguridad y justicia, que desde luego estos organismos son los desprestigiados por casos de corrupción o impunidad.

No soy especialista, pero todos sabemos que la inseguridad ciudadana en nuestro departamento y el país es un problema principal que afrontamos, debido a que es grave, complejo y crónico, ya que todos comentamos, opinamos con los amigos, colegas que nos encontramos. Este problema considerado como fenómeno social, viene afectando la paz y la tranquilidad de los ciudadanos, además está mermando el desarrollo y el bienestar de los ciudadanos.

Para luchar contra la inseguridad ciudadana, no sólo es hacer el frente en Huánuco, o capturar al malhechor y llevarlos a la cárcel; se requiere un duro trabajo desde la familia, desde la escuela; pero esto puede resultar en largo plazo, por ahora urge reprimir, como la pastilla que sólo calmará el momento. Entonces se requiere hacer cambios estructurales, normativos, presupuestales, educativos etc. para tener la seguridad ciudadana que tanto se anhela.