La Fiscalía y Policía Ambiental han constatado en el centro de salud Aparicio Pomares la mala disposición de los residuos sólidos hospitalarios. Pero no es el único establecimiento de salud que incurre en esta mala práctica. Y eso fácilmente se puede constatar en los botaderos, orillas de ríos y en el embalse de la represa de la central hidroeléctrica Chaglla.

En reiteradas ocasiones se ha informado de los hallazgos de desechos médicos en las riberas de los ríos, en el botadero y personal de la Hidroeléctrica Chaglla ha mostrado a autoridades la gran cantidad de basura (que incluye los hospitalarios) que arrastra el Huallaga hasta la presa.

La intervención del miércoles no hace otra cosa que reconfirmar la mala disposición de los residuos hospitalarios. Y plantea en agenda de las autoridades realizar visitas, como la efectuada al centro de salud Aparicio Pomares, a todos los establecimientos de salud, públicos y privados, para verificar que se cumplan las normas que regulan la disposición final de los residuos hospitalarios.

Pero además, la Municipalidad de Huánuco debería asumir un papel más proactivo para sancionar a los establecimientos de salud que no realizan la correcta disposición de sus residuos.

No hay que olvidar que el delito de incumplimiento de las normas relativas al manejo de residuos sólidos se sanciona con una pena no mayor de dos años. La ley está.