Anoche se inauguró en esta ciudad la sede descentralizada de la Academia de la Magistratura (AMAG) tras dos años de haberse iniciado las gestiones.

Según su portal electrónico, la Academia de la Magistratura “tiene como finalidad desarrollar un sistema integral y continuo de capacitación, actualización, perfeccionamiento, certificación y acreditación de los magistrados del Poder Judicial y del Ministerio Público en todas sus instancias, propiciando su formación ética y jurídica, su conciencia creadora y la permanente reflexión sobre el rol que les compete asumir al servicio de la administración de justicia en el proceso de desarrollo del país. Asimismo extiende sus actividades de capacitación a los auxiliares de justicia”.

Así las cosas, la llegada de la AMAG representa un hito en la historia judicial de Huánuco y una oportunidad para que más abogados accedan a los programas que ofrecen y tienten su ingreso a la carrera judicial o fiscal y para que jueces, fiscales y servidores del Poder Judicial y Ministerio Público accedan a programas de capacitación.

Sería importante que desde la misma AMAG o desde las universidades se elabore una línea de base y se pueda medir luego el impacto de la presencia de la Academia en Huánuco, que debería traducirse en mejores resoluciones, mejores sustentaciones en las audiencias orales. En suma, la mejora de la administración de justicia. Ojalá así sea.