Desde el 14 de febrero último, el agua que la empresa Seda Huánuco distribuye a los domicilios través de la red de tuberías es apta para consumo humano, según lo certifica el análisis practicado por el laboratorio Servicios Analíticos Generales (SAG) que está acreditado por el Instituto Nacional de Calidad.

A través de un comunicado, la Dirección Regional de Salud Huánuco precisó que el agua que llega a los hogares de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca “no contiene presencia de hidrocarburos”, a seis días de que un camión cisterna cayó al río Tingo contaminando sus aguas con petróleo que fueron a dar a la planta de tratamiento de agua potable de Seda Huánuco y de ahí a las redes de distribución.

De esta forma el comunicado de la Diresa le pone fin a la crisis por el agua potable que se inició la mañana del domingo 9 de febrero cuando algunos usuarios advirtieron el olor a combustible en el agua que caía de sus caños y una apariencia grasosa. La noche anterior un camión cisterna del grifo Raulito había volcado en la zona de Mitotambo, Quisqui, cuando daba pase a otros dos vehículos, cayendo aparatosamente sobre el río Tingo. Eran las 6.45 de la tarde. El accidente causó la muerte del copiloto y el petróleo derramado contaminó las agua del río que llegaron al Higueras y de ahí a la planta de tratamiento de Seda Huánuco.

La mañana del domingo, Seda Huánuco cortó el servicio de agua potable confirmando la contaminación con el hidrocarburo de su planta de tratamiento y la red de tuberías.

Al día siguiente se inició la distribución de agua para consumo humano a través de cisternas, mientras limpiaba su planta de tratamiento y las tuberías.

La tarde del lunes 10, Seda Huánuco volvió a soltar el agua por la red de tubería advirtiendo a la población que aún no era apta para consumo humano. El primer análisis realizado a esta agua en los laboratorios de la Universidad de Huánuco (UDH) confirmaban dicha condición. Los análisis de los siguientes días revelaban la disminución del hidrocarburo en un punto y la desaparición en otros.

El 14, la Digesa tomó muestras del agua potable producida por Seda Huánuco para que un laboratorio certificado por el Incal le haga los análisis y determine si es o no apto para consumo humano. Ese mismo día Seda Huánuco hizo un análisis en los laboratorios de la UDH y  el resultado era que no se había detectado hidrocarburo en el agua.

Los resultados el laboratorio SAG es menor a 0.01 de hidrocarburos totales de petróleo en las muestras de agua. “Por lo tanto la Dirección Regional de Salud garantiza el agua suministrada por las redes de la E. P. S. Seda Huánuco no contiene presencia de hidrocarburos, por lo que se encuentra apto para el consumo humano”, reza el comunicado firmado por el mismo director regional de Salud, Fernando Ramos Maguiña.

“A partir del 14 de febrero el agua ya estaba apta para consumo humano”, afirma el biólogo de Seda Huánuco, César Álvarez, al recordar que las muestras analizadas por el laboratorio certificado por Inacal en Lima corresponden a esa fecha.

Los resultados de Inacal llegaron ayer y mientras se esperaba su oficialización pública, los camiones cisternas seguían  repartiendo agua en los puntos establecidos en reunión multisectorial.

PROTESTA

Por la mañana, un grupo de vecinos y miembros del frente por la Dignidad de Huánuco, protestaron con sus baldes y botellas vacías frente a la Municipalidad de Huánuco y del Gobierno Regional por el abastecimiento de agua potable.

La presidenta del barrio de San Pedro, Ricardina Rojas de Cabrera, manifestó su descontento por la falta de agua.

“Huánuco esta sin agua potable apta para el consumo humano hace 15 días, hay gente humilde que no tiene la capacidad de adquirir agua embotellada, el camión cisterna no está llegando al total de la población”, dijo.

Los manifestantes pidieron la reestructuración de Seda Huánuco y al alcalde que intervenga y retire al miembro del directorio que lo representa.

Tras algunas horas de plantón frente a la municipalidad sin ser atendidos por el edil y ante la presencia del contingente policial que llegó para resguardar el local, los protestantes se dirigieron al Gobierno Regional de Huánuco donde hicieron lo propio.