Germán Vargas Farías

Reducir, reutilizar y reciclar. Lentamente quizá, pero creo que cada vez hay más conciencia sobre la importancia de seguir las tres R, para cuidar el medio ambiente. Es llamada la regla básica de la ecología, y se propone para atenuar el impacto humano sobre nuestro planeta, reduciendo el volumen de residuos o basura que generamos.

Sucesos recientes de la política peruana, y no tan recientes por cierto, me han llevado a pensar en la posibilidad de imaginar algo parecido para achicar el impacto de un grupo de políticos que algunos malamente llaman basura, sobre nuestro país.

Pues, aunque parecía que en el Perú ya estábamos curados de espanto, no se puede dejar de reconocer la enorme capacidad para asombrarnos de la mayoría de nuestros políticos y políticas. Cuando creíamos haber visto todo, emerge un Héctor Becerril, aparece un Moisés Mamani, y asoman seres como Yesenia Ponce, Edwin Vergara, Rogelio Tucto y una larga lista de impresentables que, sumados a otros de la misma laya como Lourdes Alcorta, Luis Galarreta y Mauricio Mülder, configuran una amenaza que, si no actuamos responsablemente, puede ser más difícil de revertir que el cambio climático.

“¿Qué estaremos pagando?” le escuché decir a Carlos Galdós la tarde de ayer, en su programa radial. Pero como no estamos para lamentos, ensayaré una propuesta remedando la regla de las 3R. En nuestro caso será repensar, rectificar y revocar.

REPENSAR.- Nos toca volver a pensar, o pensar en serio, sobre la democracia, el país que queremos, y la forma como ejercemos nuestro derecho a participar en los asuntos públicos. No solo se trata de votar cada cierto tiempo. A estas alturas, se supone que ya hemos aprendido que es un deber que conviene ejercer con responsabilidad.

Especímenes como Velásquez Quesquén, Guillermo Bocángel y Tamar Arimborgo, además de los ya mencionados, no llegaron solos al lugar que ocupan hoy. Están allí, gracias –en parte- al voto de no pocos ciudadanos.

RECTIFICAR.- Si no hemos participado, o lo hemos hecho frívolamente, es tiempo de rectificar.  Esto supone expresar nuestra voluntad de tener un gobierno que actúe con ética y eficiencia, haciendo como ciudadanos lo mismo. Debemos tener cuidado. Con el voto se aprueban propuestas que promueven derechos, o que pretenden recortarlos.

Dicen que la pereza es la madre de todos los vicios. En política la pereza de los ciudadanos es la oportunidad de los viciosos. Es la chance para esos a los que la plata llega sola, y fresquita. Y sin mover un dedo.

REVOCAR.- Si acaso la autoridad electa miente, roba, se aparta de la ley (¡nos ha pasado tantas veces!), habrá que desautorizarla. Eso implica organización, vigilancia y movilización; es decir – y otra vez- participación. Y ya sabemos que no solo se trata de autoridades, se puede objetar dirigentes y rechazar a candidatos y candidatas.

Fue apropiado vacar un presidente de la República argumentando permanente incapacidad moral o física. Lo declaró así un Congreso de la República en el que la gran mayoría de sus 130 congresistas adolece del mismo defecto. Curiosidad de la política peruana, que ojalá podamos librarla de la basura que hoy la atesta.

“En política la pereza de los ciudadanos es la oportunidad de los viciosos”