Dra. Amarilis Domínguez Palpa

¿La maternidad un instinto, una vocación o un compromiso social?, las que tuvimos la felicidad de ser madres podríamos decir que no es nada fácil ni difícil asumir este rol histórico en la vida de nuestros hijos, de la familia y la sociedad.

Mamá la palabra primera de cada niño o niña, su luz, fortaleza, abrigo, dentro o fuera del útero el hijo siempre añora el regazo de su madre. La vida y las circunstancias designaron madres coraje a algunos, que sin serlo biológicamente marcaron gestos de ternuras en muchos hijos prestados o enviados de Dios.

Gracias a todas las madres santas, lindas, guerreras, valientes, líderes que nos educaron con la maestría de la experiencia vivida y el profesionalismo de unas diosas y divinas mujeres insustituibles para cada quien.

A ti madre te debemos la vida, nuestra lengua y cultura, el desarrollo de nuestras capacidades básicas hablar, caminar, valores, emociones, talentos y experiencias gratas.

Tu formación maternal te dio la Universidad de la vida, hay quienes tuvieron más de 6 hijos y otros hasta media docena. En estos tiempos nos limitamos a uno o dos hijos. Las madres de antaño son las heroínas porque desplegaron un gran compromiso de un trabajo hogareño inclusive sin tener el reconocimiento social y económico de su trabajo doméstico.

Contigo aprendimos el canto más dulce de tu voz, la sonrisa más tierna, el abrazo más sincero, la mirada más amigable, de ti bebimos el alimento más puro, de ti el calor humano más saludable, de tus manos y tu corazón lo mejor que la vida nos dio.

Los poemas y discursos en tu homenaje son insuficientes, las flores más hermosas no compiten con tu belleza, los regalos no compensan tu esfuerzo y emprendimiento que tuvimos que enfrentar ante los desafíos e inclemencias del tiempo.

En estos tiempos en que existen muchos problemas, la madre ha pasado de ser madre educadora a ser madre trabajadora, de estar en muchos espacios y escenarios, pero siempre la razón principal serán sus hijos. En muchos casos los hijos no han resultado como se hubieran deseado, sin embargo la madre siempre cargará esa cruz por el hijo de sus entrañas, algunas veces el fruto prohibido tuvo que nacer, los prejuicios y sufrimientos se tuvieron que superar, esta mujer tuvo que imponer su osadía de defender a los suyos porque el hijo es fruto de sus entrañas, de su sangre y de toda una historia de la humanidad.

Nuestro homenaje y reconocimiento a todas las madres lindas y valientes de todos los tiempos, de todo el mundo, de todas las culturas, estatus social,  regiones e ideologías, edades y nivel cultural.

La ciencia y la tecnología ha permitido que muchas mujeres de estos tiempos logren su sueño de la maternidad, sin embargo es necesario que las políticas de Estado prioricen su atención por la vida y salud de las madres, prioridad de atención en todos los sectores y servicios.

Que las organizaciones no sólo la recuerden sino que inviertan presupuestos por mejorar su condición y calidad de vida, porque nuestras madres son quienes garantizan la continuidad de la vida en el planeta.

Gracias madres lindas, saludos a todas las madres educadoras por excelencia y con especial afecto a nuestros familiares. Madre Margarita para ti mi gratitud eterna, siempre serás mi guía y fortaleza.

Que el cielo irradie su mejor luz, que la naturaleza vibre en su mejor paisaje, que vengan las melodías más hermosas y que siempre se escuche tu voz, perciba tu sonrisa y el calor de tus abrazos. Vivan por siempre todas las madres del mundo. ¡Feliz Día Madres admirables!