Veintinueve distritos del departamento han sido declarados por el Gobierno Nacional están en estado de emergencia por desastres naturales. En el plazo de 60 días las autoridades regionales, municipales y sectoriales deben adoptar acciones para atender la situación de emergencia.

Naturalmente las acciones que se deben tomar están orientadas a la atención de los damnificados y afectados y a restablecer los servicios interrumpidos.

Los desastres ocurridos en el departamento han afectado, principalmente, vías de comunicación y campos de cultivos en la mayoría de distritos, además que decenas de familias han perdido sus viviendas.

Sesenta días es un plazo muy corto para realizar intervenciones que ayuden efectivamente a las familias a superar las pérdidas que han sufrido.

No obstante es importante, pero más importante aún para evitar situaciones similares es el postemergencia. Es en esta fase donde se requieren de más presupuesto para estudios y obras y plazos acelerados para que las lluvias no sorprendan en plena ejecución de trabajos.

Las ciudades y pueblos necesitan defensas ribereñas (que no se pueden hacer en el periodo de emergencia), restablecer la carpeta asfáltica o variar el trazo de la carretera, reubicar y construir las casas de los damnificados y entregar bonos a los campesinos que perdieron sus cultivos. Hay más por hacer.