Por segunda vez, en menos de un mes, la ministra de Cultura, Patricia Balbuena, llega a Huánuco para empezar la distribución de la ayuda humanitaria a pobladores afectados por las bajas temperaturas (heladas) de los distritos declarados en estado de emergencia por el Gobierno.

No está mal que la ministra visite Huánuco para cumplir esta tarea, como lo están haciendo los otros ministros de Estado en otros departamentos del país. No está mal.

Sin embargo, el problema de las poblaciones de zonas altoandinas con las heladas y nevadas no es solo de este año, es de siempre. No es ninguna novedad en nuestro país que animales, niños y adultos mayores mueren por el descenso de las bajas temperaturas. Es un problema de siempre. Sin embargo seguimos careciendo de una política pública que garantice que la ayuda humanitaria llegue poco antes del inicio de la temporada de bajas temperaturas y no cuando estas están arreciando y ya han cobrado vidas de animales y hasta vidas humanas.

No se desdeña la ayuda que ahora está entregando Defensa Civil, ni la que dice haber gestionado el Gobierno Regional para los distritos que también padecen este azote de la naturaleza y no están declarados en emergencia. De ninguna manera, pero —insistimos— esta ayuda debe llegar antes del inicio de la temporada. Ojalá el próximo año sea así.