En los últimos días en sus reuniones con alcaldes el presidente de la República, Martín Vizcarra, ha demandado a los alcaldes mejorar el gasto de su presupuesto este año. Según ha dicho, en el 2019 las municipalidades del país gastaron un poco más de 12 000 millones de soles de los 20 000 millones que tenían en sus arcas. “No se ejecutó una cantidad de más de 7 000 millones de soles”, apuntó en su cita con la Red de Municipalidades Urbanas y Rurales del Perú (Remurpe) en Lima.

Lo que no se ha explicado hasta ahora es por qué se ha dejado de gastar esa cantidad de dinero en el país, que bien pudieron haber mejorado la calidad de vida de muchos peruanos y tener un impacto positivo en la economía nacional.

Entre alcaldes y funcionarios municipales se atribuye también a que las transferencias presupuestales se hacen en el segundo semestre y el calendario para gastar el dinero queda corto, pues los procesos de selección demandan plazos establecidos y a eso se suman las observaciones o quejas al OSCE.

Lo que está claro es que hay deficiencias en el gasto del presupuesto en las municipalidades y en los gobiernos regionales, y lo que está claro es que el Ministerio de Economía y Finanzas debe mejorar el acompañamiento a estas instituciones o directivas para no solo mejorar en porcentaje sin en calidad del gasto. Es tarea pendiente.