La denuncia de la magistrada Marianella Ledesma de que su continuidad en el Tribunal Constitucional (TC) dependía de que vote a favor del habeas corpus para que Keiko Fujimori recupere su libertad, confirma la necesidad de que se suspenda la elección de los magistrados del máximo tribunal del país.

El presidente del Consejo de Ministros, Salvador del Solar, ha presentado una cuestión de confianza para que el Congreso modifique el procedimiento para elegir a los miembros del TC. Algunos constitucionalistas y congresistas sostienen que el Congreso debe resolver primero la cuestión de confianza antes de elegir a los miembros del TC. Otros constitucionalistas y congresistas aprofujimoristas opinan lo contrario y advierten que de modificarse las reglas para la elección del TC no se aplicaría a éste porque ya está en trámite. Debe saberse que el TC resolverá casos vinculados a la corrupción engendrada por Odebrecht y que salpica a muchos de los congresistas que ahora andan afanados en querer cambiar el TC. Está claro que necesitan un TC “amigo”, porque los “hermanitos” de la Corte Suprema fueron descubiertos y están ahora investigados y cuyos casos también podría conocer el TC cuyo fallo incluso los podría devolver a sus puestos en el Poder Judicial.

Este Congreso con congresistas de partidos involucrados corruptamente con Odebrecht no puede elegir a magistrados del TC. Sería algo así como poner al gato de despensero. Y está claro que hay que pensar mejores mecanismos para la elección del TC para que no sean luego títeres de los políticos o de empresarios con cuentas con la justicia.