Teresa Chara de los Rios

El comentario publicado en Twitter por Kenji Fujiori “Nauseabundo! NO se debe blindar a un presunto abusador sexual, el tema #Figari no fue debatido en @bancadafp ¿Quién encubre a #Figari?”, no sólo nos sorprende, sino además nos causa indignación.

¿Por qué el Consejo Directivo del Congreso se negó a aprobar la moción multipartidaria  que solicitaba la creación de una comisión investigadora para las denuncias de abuso físico, psicológico y sexual cometidos entre los años 90 y 2000 dentro del Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), liderado por Luis Figari quien estuvo 40 años a cargo de la organización?

Investigar significa hallar lo que estaba ignorado o escondido, registrar o alcanzar a ver, venir en conocimiento de una cosa que se ignora. El Consejo Directivo del Congreso manifestó que no corresponde hacer la investigación porque han prescritos los delitos. Sin embargo, sabemos que el Congreso tiene la obligación de investigar cualquier tipo de denuncia, más aún cuando estas denuncian han sido contra la dignidad de un grupo de personas, cuando fueron menores de edad.

“Y es que debe recordarse que estos delitos se sancionan más gravemente cuando el autor del abuso sexual ostenta una posición o cargo que le dé autoridad sobre la víctima o le impulse a depositar en él su confianza, como es el caso de los clérigos o religiosos” (fuente: La Ley)

Los periodistas Pedro Salinas y Paola Ugaz, en octubre del año 2015, publicaron el libro “Mitad monjes, mitad soldados” en el que recogen los testimonios de personas (en su momento adolescentes y jóvenes) que sufrieron abusos físicos, psicológicos y sexuales, cometidos presuntamente por Luis Fernando Figari y otros miembros del Sodalicio (SVC).

Decidir archivar este caso, es entrar al juego de la impunidad. Pregunto ¿Por qué puede ser más importante la adenda que firmó el Ministro de Transportes y Comunicaciones para la construcción de un aeropuerto en Chincheros y por el cual será interpelado por el Congreso? ¿Acaso también no es importante investigar y denunciar los abusos que se cometieron dentro del Sodalicio? Ojalá que ningún hijo o hija de los Congresistas pase por una situación horrenda y dolorosa de ser abusados sexualmente o caiga en manos de pedófilos. No podemos tapar el sol con un dedo.

Para el grupo de víctimas no les ha sido fácil denunciar después de tantos años de ocurrido, los abusos a que fueron sometidos. Han tenido que vencer vergüenza, temores y prejuicios de nuestra sociedad machista. Han ratificaron las denuncias contra Luis Figari y otros miembros más del Sodalicio, y la han ampliado por los delitos de asociación ilícita para delinquir, secuestro y lesiones graves.

Alessandro Moroni Llabrés, Superior General de Solitium Christianae Vitae, ha admitido que si hubo abusos sexuales cometidos por Luis Figari contra los menores de edad. Asimismo en un video que se colgó en internet, Moroni anunció una reestructuración al interior de la organización. Mientras tanto manifestó que Luis Figari se encuentra en Italia en “retiro espiritual”. Según información de El Comercio, Figari está viviendo en “una residencia de lujo”.

Escuché en una entrevista a la Vice Presidenta Araoz, quien manifestó que presentarán una moción para que los delitos por abuso sexual a menores sean imprescriptibles. Esa es una muy buena propuesta. Sin embargo, esto será de “aquí para adelante”, pero no podemos decirles a las víctimas “borrón y cuenta nueva”. Ellos confían que aun cuando hayan pasado los años, se les haga justicia y una de las formas para comenzar con ese camino, es investigando todo lo que sucedió.

Considero que ha sido un gran error político del Consejo Directivo del Congreso no acordar la creación de la comisión investigadora, más aun cuando la población percibe que hay grupos que son “intocables” para la sanción y el Sodalicio estaría entre ellas.

Los delitos, según la Ley, pueden haber prescrito, pero existe el interés público superior por los derechos de las personas que han sido afectadas. Los Congresistas tienen la facultad fiscalizadora y de representación, por eso deberían investigar y aunque sus conclusiones no tendrían el peso legal, si tendría el impacto político que daría tranquilidad a los denunciantes y a la población. A partir de ello, se podría hacer una nueva denuncia a la Fiscalía. Asimismo el Congreso mostraría que la justicia es igual para todos y que no hay “intocables”, y que nunca más instituciones religiosas en que los padres de familia confían a sus hijos, cometan estas vejaciones.

Indigna?… Si indigna y duele tanta indiferencia de quienes están llamados a proteger y brindar justicia a las víctimas. La opinión pública tiene la palabra. Callarse es otorgar.