Sin argumento que valga, hay cuadrillas que se empeñan en distorsionar el sentido natural e histórico de la danza Los Negritos en sus pasos, en su vestimenta, en su música y hasta en el comportamiento social.

La danza de Los Negritos es la más representativa del departamento, pero es también la que más distorsiones sufre en nombre de la “innovación” o “creatividad” de uno o más “iluminados”.

Y como parte de estas “innovaciones”, una Cuadrilla en Tingo Chico no tuvo mejor idea que empezar a cobrar 1 sol a cada vehículo que transitaba por la carretera que bloqueaban, como colaboración para la Cuadrilla. El corochano se encargaba de cobrar el “peaje” y según transportistas y viajeros, quien no colaboraba era agredido, le bajaban la llanta y golpeaban el vehículo impidiéndole continuar el viaje.

Esta conducta por demás repudiable colisiona con la naturaleza religiosa de la danza. Se funda una Cuadrilla o Cofradía de Negritos en devoción al Niño Jesús, no por vanidad ni para comer ni embriagarse a costa de otros. Hacerlo así es distorsión de la danza y desconocimiento de la fe.

El mayordomo asume la responsabilidad de hacer la fiesta por su fe. Si la Cuadrilla no tiene mayordomo que le organice la fiesta o no tienen dinero para asumirla, es mejor quedarse en casa que “asaltar” a transportistas y viajeros. ¡Basta de distorsiones!