Dra. Amarilis Domínguez Palpa

La preocupación de todos los peruanos por los problemas sociales y económicos es razonable. Inclusive es parte de nuestra responsabilidad social. Sin embargo, aprovechar estas situaciones para pretender usurpar funciones y caer en el intrusismo profesional no es justo. Estos días se desató un escándalo público cuando el Colegio de Enfermeros del Perú presenta un Proyecto de Ley para crear un “Programa Social para la atención integral de los hijos e hijas víctimas de feminicidio”. Propuesta que no está mal.

Al respecto, la decana del CEP, Mónica Ríos Torres explicó “que también existe un proyecto de ley que incorpora a las enfermeras a todas las instituciones educativas a nivel nacional y que tiene como uno de sus objetivos reorientar los recursos del sistema para hacer de las labores orientadas a la prevención y promoción de estilos de vida y prácticas escolares saludables, comportamientos sanos en el escolar y como ciudadanos peruanos”. “Como enfermeros, queremos informar que, no solo tenemos la capacidad y formación para atender a pacientes en los hospitales, también existen profesionales de enfermería que cuentan con especialidad en salud mental y psiquiatría”.

Considerando que los psicólogos estamos exigiendo desde hace 8 años la aplicación de la LEY 29719 Articulo 03: “Designase un psicólogo por colegio a Nivel Nacional y según la Ley 30797 en la que ya estamos insertados en la comunidad educativa como psicólogos escolares”.

No sería justo que esa propuesta de Proyecto de Ley se apruebe en favor de los enfermeros del Perú, cayendo al intrusismo profesional. Por lo que los psicólogos a nivel de nuestro Colegio Profesional debemos pronunciarnos y exigir respeto a las funciones de cada carrera. Es más, se designe mayor presupuesto al sector Educación para que se puedan cumplir estas leyes.

Ya en la carrera de Psicología actualmente muchos casos de intrusismo han sucedido, por la falta de conciencia de nuestros gremios y facultades de Psicología del Perú.  A nivel de psicoterapeutas, psicoprofilaxis, estimulación temprana, coach, e inclusive los psiquiatras en muchos casos dirigen los programas de salud mental. Es necesario deslindar con los seudoterapeutas, seudopsicólogos y seudocientíficos de la salud.

Ante el cual es necesario desarrollar conciencia en el profesional psicólogo, que no debemos permitir que sigan usurpando nuestras funciones, haciéndose de fabulosos ingresos muchos centros ficticiamente terapéuticos, que ofrecen formación especializada sin tener siquiera constitución legal, organicidad, equipo profesional especializado y certificado, auspicio académico universitario, etc.

Por otra parte, en los casos de violencia escolar o bullying se han formado a nivel del Ministerio de Educación equipos que trabajan estos temas y en muchos casos no se ha incluido o consultado a profesionales psicólogos para la prevención e intervención. Por ejemplo, en el Programa SISEVE para denuncias de casos de violencia escolar a través de llamadas anónimas no sabemos que profesionales responden las llamadas y si estarían especializados para atender casos psicológicos en directo con las víctimas o familiares.

Antes este suceso es urgente que el Colegio de Psicólogos del Perú emita un pronunciamiento público y gestione ante el Congreso de la República el cumplimiento de la Ley 29719 que promueve la convivencia sin violencia en las instituciones educativas y para lo cual se debe contratar un psicólogo; cuyo plazo ya se habría vencido.

Es un derecho a la salud y bienestar que cada niño en edad escolar debiera tener, no es posible que sólo instituciones privadas cuenten con un equipo de profesionales en la salud y otros.

En todo caso los psicólogos del Perú y las escuelas o facultades de Psicología debemos pronunciarnos y en un extremo tendremos que salir a las calles a exigir el respeto por el no intrusismo en la Psicología, de otros profesionales con quienes sí tendríamos que trabajar en equipo e interdisciplinariamente. ¡Pronunciamiento por el respeto a la carrera profesional del Psicólogo Peruano!