Para este domingo los electores peruanos hemos sido convocados para elegir a las autoridades regionales y municipales que dirigirán nuestros destinos por cuatro años y con las que recibiremos el bicentenario de la independencia de nuestra patria.

Esta elección nos llega en medio de una crisis del sistema de justicia, del enfrentamiento cada vez más abierto entre el Ejecutivo y la mayoría fujiaprista del Congreso de la República y la polarización por la nulidad del indulto otorgado a Alberto Fujimori por el renunciante presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski.

En los últimos meses los peruanos hemos pasado de los destapes de corrupción de la transnacional Odebrecht en el Perú que involucran a exmandatarios y políticos, a los audios del negociado del indulto de Fujimori por el voto en contra de la vacancia de Kuczynski y de estos a los también audios de la corrupción en el sistema de justicia que llevaron a la desintegración del Consejo Nacional de la Magistratura, el encarcelamiento de unos jueces y la destitución de otros.

Sabiendo del alto grado de corrupción en las instituciones del país, iremos a las urnas a depositar nuestro voto de confianza. Y en el menú de candidatos en Huánuco hay varios con un pasado ligado a hechos de corrupción. ¿Le dará su voto? Es su decisión, pero no debe olvidar que elegir al mismo ladrón no es error, es necedad.