Dra. Amarilis Domínguez Palpa

Este 2018 el investigador Víctor Domínguez Condezo realiza la entrega de su segunda publicación: “Aparicio Pomares: Símbolo del pueblo heroico”. Un libro de 190 páginas y editado por Editorial San Marcos, donde se presenta documentos inéditos de la invasión chilena a Huánuco y la resistencia indígena (1881-1883). Memoria de la barbarie, que todo buen historiador e intelectual de las ciencias sociales debiera leer para reflexionar sobre nuestra historia y debatir con argumentos científicos. Un texto que debiera ser parte de toda biblioteca universitaria, de instituciones educativas y del plan lector que tenga una visión no sólo literaria sino integral. Necesitamos leer no sólo libros de literatura. Son prioritarios leer nuevos libros que tratan temas de historia regional, de fenómenos de la naturaleza, de tecnología, de las ciencias y humanidades en general.

No se percibe en las autoridades actuales interés en apoyar la producción intelectual de publicaciones como éstas, de difundir y de adquirirlas para ponerlas al servicio de los jóvenes lectores e investigadores de estos tiempos. El autor tiene varias publicaciones importantes, sin embargo ninguna autoridad regional ha tenido la inteligente decisión de promocionarlo como publicación que contribuye a comprender la realidad. ¿Será que las autoridades de estos tiempos no leen? ¿No tienen una biblioteca personal significativa? ¿No se actualizan en temas de la ciencia, tecnología y la cultura?

Este libro nos habla de Aparicio Pomares no por sus nombres y apellidos sino por el significado de un pueblo, de un movimiento indígena que luchó por defenderse ante la invasión chilena. Como refiere el autor: “… las comunidades indígenas tuvieron que organizarse y rebelarse, lo que produjo el desalojo del ejército chileno, que venía cometiendo saqueos, violaciones y otras atrocidades inhumanas en todas las comunidades”. “Este libro es un intento de rescatar un proceso histórico protagonizado por las colectividades andinas. Es la historia de las muchedumbres que aún está por interpretarse a la luz del pensamiento complejo y transdisciplinario. He aquí los documentos para reescribir otra historia, la que estaba escondida de los conocimientos basados en fuentes escritas, la que fue y que todavía recuerda la memoria oral”.

Comprender desde la historia, la antropología, la educación popular, la psicología social y de masas que los fenómenos sociales que ocurren actualmente son productos de sucesos histórico-sociales de pueblos, de comunidades, de sociedades que en la lucha por el poder, por el desarrollo han surgido rivalidades, atropellos y violencia a todo nivel. En estos tiempos actuales existe mucho resentimiento por la injusticia que se vive día a día, por la dominación de unos sobre otros, pese a existir tanta riqueza económica, recursos naturales, producción pero en manos de unos cuantos que se benefician y dilapidan nuestros recursos.

Estos tiempos de corrupción no son casualidades; son producto de muchos Aparicio Pomares que fueron derrotados y quien sabe que pudieran volver a surgir y emerger, nuestra patria no puede ser un lugar donde corromper sea un estilo de vida y un quehacer de grupos políticos que se creen y sienten ser privilegiados y que ahora en su desesperación estarían promoviendo una posible guerra entre los zorros de arriba y los zorros de abajo.

Víctor Domínguez siempre contribuye con sus aportes como investigador disciplinado y creyente en las verdades de nuestra historia regional. Con esta publicación y otras deja tareas pendientes para los que estamos en el campo de la intelectualidad y de las ciencias sociales en general, que muchas veces somos indiferentes a la realidad regional y nacional.

Es fácil en estos tiempos hablar de falsos líderes o liderezas, habría que investigar en qué contribuyen al hacer protagonismo de trabajar por los más pobres, con pretensiones de lograr cambios, si ni siquiera tienen propuesta o plan estratégico de desarrollo regional.

El pueblo que día a día lucha por sobrevivir haciéndole frente a las desigualdades y falsas oportunidades, que lucha por derechos laborales, por mejor educación y salud; son los pueblos heroicos o héroes que pudiéramos llamar los nuevos Aparicio Pomares de estos tiempos.

Es posible que pronto nuevos historiadores e investigadores de las ciencias sociales a nivel de nuestra región digan su palabra científica y no sólo demagógica respecto a estos temas urgentes que nos plantea el autor de este libro. Felicitamos estos aportes y nos queda el compromiso de seguir trabajando por la construcción de la historia de un pueblo digno y liberado de sus cadenas.