En el año 2017 se ha establecido todo un  record de publicaciones literarias, o vinculadas a la literatura en nuestra región, pues sí el año anterior se superó ligeramente la veintena de obras, ahora poco faltó para los 40 títulos, incluyendo 16 reediciones, sin descartar probables omisiones. De ahí que las presentaciones semanales de libros fueron actividades infaltables, convirtiéndose prácticamente en el sostén de la dinámica cultural durante el año.

POESÍA

El libro poético del año fue la edición conmemorativa de Entonando retornos, de Andrés Jara Maylle, obra de singular belleza lírica con la que su autor deslumbrara hace 20 años y le significara, así de pronto, convertirse de  esperanza en realidad y en el baluarte de una nueva generación de poetas. Por otro lado, Diofer Vásquez debutó con Sinfonía del amor y Jhonny Ramírez prosiguió con la búsqueda de su personalidad poética a través de En la otra morada, de sabor íntimo y familiar.

Párrafo aparte en este rubro se merece  Nick de Rosales (Nick Meyer Rosales Tolentino) que a sus 18 años irrumpe sorprendentemente con De rosas, uvas y viento, lamentablemente de escasa difusión. Se trata de un poemario lleno de mágica sonoridad, para lo cual combina hábilmente aliteraciones, neologismos, palabras de origen onomatopéyico, aparentemente inventadas, referencias a la flora, etc.,  como formas expresivas. Todo un libro prometedor a pesar de sus reminiscencias por cierta impronta del vanguardismo.

LITERATURA PARA NIÑOS

Continúa siendo el área más cultivada, aunada a la literatura para jóvenes. Sin embargo, su proliferación ha dado motivo para distinguir lo que puede ser una moda o literatura de coyuntura, de una literatura más permanente y seria. Alguien ha denominado “literatura escolar” a la primera para diferenciarla de la otra, más cultivada y capaz de encandilar por igual, tanto a ese público blanco cuanto a lectores en general, básicamente por su mayor elaboración.

Sin atrevernos a hacer distingos anotamos al desgaire los siguientes textos narrativos: Los hermanos Dominguito de Sebastián Maguiña,  Gigantes de corazón de Nancy Villaflor, La paloma y la flor y La niña y el lirio de Miguel Rivera, El fantasma de un cajón y otras apariciones de Malpartida, Melgarejo de Mirko Vilca, Bajo la sombra del limonero y otras historias de Andrés Cloud, Confesiones gatunas de Gladis Alcántara y Un buen amigos y otras historias Luis Hernán Mozombite.

NARRATIVA GENERAL

Es el área de mayor homogeneidad literaria. En cuanto a prolijidad Ronald Leiva Echevarría se lleva las palmas: Manos cruzadas, El Titán de los andes y El hijo de la luna.  Por su parte John Cuéllar se hizo presente con El sueño del pez y otros relatos breves,  Malpartida con Ajuste de cuentos y El juego de espejo; Miguel Vargas Rosas, con La epopeya del joven microscópico, Jorge Cabanillas con Cuentos impunes, Víctor Manuel Rojas con De choques y fugas, Marcelino Espinoza Rodríguez con Puyas Versátiles y Manuel Peña Cruz con Manzueto y su taxi sociopático.

Pero también surgió un nuevo narrador: Marco Jara Nieto que, con su cuentario Los dioses están de fiesta, sorprendió gratamente a más de un acucioso lector. El libro contiene siete interesantes relatos en los que el manejo del lenguaje es parte sustantiva en el soporte de sus historias. Su sencillez, armonía, fluidez y frescura, para el caso del nivel juvenil, familiar o adscrito al dialecto social,  aunado a una estructura sin imbricaciones complejas, hacen de cada historia textos verdaderamente atractivos.

OTROS

En la literatura que rescata la tradición oral tenemos a Alvest Valdivia quien reformuló una obra anterior y entregó El huarácuy y otros cuentos de Muña. Gino Damás Espinoza publicó Huasicancha. Relatos y costumbres, tipo de obra que viene difundiendo con especial dedicación. En teatro un solo texto marcó la pauta: El lobo de Gubia y otras obras teatrales, obra póstuma de David Machuca Chocano. Libros de no ficción: De carne y alma. Perfiles humanos (Malpartida) y Ecos del deporte (Panay Lazo).

Cerramos esta relación, seguramente incompleta, con las clásicas reediciones de  No se suicidan los muertos, Autopsia de Huánuco y Leoncio Prado. Una vida al servicio de la libertad (Pavletich); y Gaucho Besada y más crónicas del ayer (López Calderón). Pero también de El héroe y mártir Leoncio Prado (María Avelina Prado) y la compilación Huánuco auroral (Buse-Varallanos).