Ocho efectivos de la Policía Nacional, cinco de ellos asignados al Departamento de Tránsito (Deptran) de Huánuco y otros tres a distintas dependencias de Lima, tejieron una red para falsificar y vender autorizaciones de uso de lunas polarizadas en vehículos.

Así lo ha establecido la investigación realizada por la Cuarta Fiscalía Provincial Penal Corporativa y con eso el Juzgado Colegiado Permanente Supraprovincial sentenció a cuatro de los policías a 20 años de prisión, el pago de 45 000 soles cada uno de reparación civil y la inhabilitación para ejercer cargo público dos años después de su condena y ha reservado el fallo para otros tres policías, todos por los delitos de falsificación de documentos y asociación ilícita para delinquir. Uno ya había sido sentenciado con anterioridad por intentar sobornar al jefe del Deptran para continuar con el “negocio”.

La red de falsificación de autorizaciones de uso de lunas polarizadas en vehículos estaba integrada por el jefe del Deptran, el mayor PNP Juan Gustavo Santillán Cerna, y los suboficiales de dicha unidad policial, Miguel Jamanca Huamán, Faeril García Lavado, Jesús Zarabia Gamonal y Gean Pierr Espinoza Miguel.

Pero también lo integraban los mayores PNP Mario Miguel Granados Pereal y Raúl Jesús Saavedra Ccasani y el suboficial PNP Franklin Rodrigo Molina Carrasco, todos de diferentes dependencias policiales del departamento de Lima.

La Fiscalía estableció que la organización empezó a operar a inicios del año 2014 falsificando y vendiendo autorización de uso de lunas oscurecidas en papel bond con sistema de impresión convencional.

Y desde setiembre de ese mismo año incorporaron la venta de las autorizaciones en formato fotocheck en material PVC.

Fue el suboficial Miguel Jamanca quien compró la impresora térmica marca Fargo, en coordinación con Franklin Molina, Jesús Zarabia, Gean Pierr Espinoza, Faerli García y Mario Granados, quien incluso —según la Fiscalía— dio dinero a Jamanca para la compra de dicho equipo con el que imprimían los fotochecks.

Dicho equipo fue comprado sin conocimiento y autorización del alto comando policial, pero además el Departamento de Tránsito de la Policía Nacional en Huánuco no estaba autorizado a emitir dicho documento.

Sin embargo se estima que más de cinco mil autorizaciones en fotochek fueron comercializados por esta banda de policías principalmente en la ciudad de Lima, al precio de entre 600 y 800 soles cada uno. Se desconoce cuantas autorizaciones en formato bond fueron falsificadas.

EL ROL EN LA ORGANIZACIÓN

La Fiscalía ha podido establecer los roles de cada uno dentro de la organización. Así, el mayor Granados y el suboficial Franklin Molina se encargaban de captar los clientes en Lima (entre ellos concesionarios de automóviles), elaborar los falsos expedientillos con copias de DNI, brevetes, tarjeta de propiedad vehicular, SOAT y otros documentos que enviaba a Huánuco para la elaboración de las autorizaciones.

En Huánuco, recogían esos documentos de Lima y enviaban los fotochecks y las autorizaciones en bond la esposa, suegra e hijo de Jamanca: Silvia Marleni Lavado Cayllahua. Silvia Judith Cayllahua Garay y Alex Renzo Jamanca Venturo.

Pero también lo hacían los policías Zarabia, Espinoza y García, quienes además tenían en sus laptos instalados el programa para operar la impresora térmica para imprimir los fotochecks.

Según la Fiscalía, los fotochecks se imprimieron en la sede del Deptran y en la casa de Jamanca, quien además recibía de Granados el dinero que pagaban los clientes por las autorizaciones falsas, para repartirlo con los otros integrantes de la banda.

El mayor PNP Santillán, entonces jefe del Deptran, también recibía el dinero. La firma de este oficial de la PNP aparece en las autorizaciones en formato fotocheck y papel bond.

Para la Fiscalía, este oficial ocultó la compra de la impresora y colaboró en la falsificación de fotochecks.

Y el papel del mayor PNP Jesús Saavedra Ccasani fue intentar sobornar al nuevo jefe del Departamento de Tránsito de la Policía en Huánuco, el entonces mayor José Zamora, para que continuara con el “negocio” de la emisión de falsas autorizaciones de uso de lunas polarizadas en vehículos.

Saavedra fue capturado en un operativo montado por la Fiscalía y Policía Anticorrupción ante la denuncia de Zamora, lo que a la postre llevó a que se ponga al descubierto la organización.

Como Ccasani fue condenado por este hecho, el Juzgado Colegiado Permanente Supraprovincial lo absolvió de los delitos de asociación ilícita para delinquir y falsificación de documentos.

Tras la sustentación de las pruebas en contra de los policías a cargo del fiscal Harry Lihoh, y de los argumentos de los abogados de los acusados, los jueces Edwin Ventocilla , Carlos Allasi y Renzo Veramendi (director de debates) condenaron la noche del lunes a Miguel Jamanca, Jesús Zarabia, Faereli García Lavado y Mario Miguel Granados Peralta a 20 años de cárcel. Para los otros tres prófugos de la justicia: Gean Pierr Espinoza, Franklin Molina y Juan Santillán, por quien incluso el Programa de Recompensas del Ministerio del Interior ofrece 20 000 soles por su captura.

Cabe precisar que todos los policías implicados en este caso ya fueron dados de baja.