Amelia M. Díaz Tarazona

El orégano en una hierba aromática muy apreciada desde tiempos antiguos. En Grecia se decía que fue sembrado por la diosa Afrodita para darle felicidad a los humanos, su nombre significa “la alegaría de la montaña” y se suele usar la frase “No todo el monte es orégano” cuando se quiere decir que no todo en la vida es felicidad. Hipócrates solía utilizar el orégano como antiséptico, para aliviar los dolores de estómago y las afecciones respiratorias.

Este uso que ya solía darle Hipócrates al orégano como antiséptico es gracias al aceite esencial el carvacrol, el más abundante en esta hierba, responsable del olor y sabor característico del orégano; éste inhibe el crecimiento de  microorganismo en especial de bacterias como el Echerichia coli y el bacilus Céreus, ambos responsables de problemas gastrointestinales. Staphylococcus aureus responsable de infecciones respiratorias. Pseudomonas responsables de infecciones urinarias y de hongos como las candida que pueden desarrollarse en la boca de quienes usan prótesis dentales; en los primeros casos se debe beber en infusiones y en el caso de candidas en la boca como enjuagues. El carvacrol también tiene efecto protector al hígado, es antioxidante protegiendo a los órganos del envejecimiento acelerado. Estudios demuestran que es un potente coadyuvante en los tratamientos de diferentes tipos de cáncer, y su poder antibacteriano puede ser usado para desinfectar, con las infusiones frías, las frutas o verduras que van a ser consumidas sin cocción evitando cualquier intoxicación que podría ser producida al desinfectar los alimentos con productos químicos. Esta acción desinfectante y fúngica (eliminar hongos) se refuerza con su contenido de timol, que incluso es usado en diversos enjuagues bucales y pastas de dientes para combatir la gingivitis y la periodontitis y en cremas que combaten los hongos.

El Timol además le da efecto benéfico al orégano sobre los problemas respiratorios como bronquitis, tos, faringitis y hasta neumonías.

El orégano contiene beta-carfileno, el cual tiene acción desinflamate, incluso en casos de inflamaciones articulares producidas por la artritis, y de combatir la depresión y la angustia mejorando los estados de ánimo y las funciones neurológicas, y al parecer es esta misma sustancia la que proporciona alivio a las mujeres durante los días de menstruación que cursan con dolor e inflamación.

Todos estos efectos, de antimicrobiano que le da el carvanol, anticatarral que le da el timol y antidepresivo que le da el beta–carfileno se ve fortalecido con la presencia del ácido rosmarinico, presente en el orégano con todos los beneficios mencionados anteriormente, además produce calor ayudando a expulsar por la sudoración las flamas que causan la constipación y molestias en los procesos de resfríos.

Nutricionalmente podemos resaltar en el orégano su contenido de C, K, E y betacarotenos que son los precursores de la vitamina A, en minerales destaca el hierro, calcio y el magnesio.

Y estas son los más resaltantes compuestos del orégano, pero posee muchos otros, los cuales comparte con algunas otras hierbas aromáticas que iremos detallándolas cuando hablemos de estas, tales como el p-cimeno, terpineno, cariofileno, naranjanina y otros, muchos de ellos con acción antioxidante.