Otra vez un congresista por Huánuco está en el ojo de la tormenta. El parlamentario fujimorista César Campos ha sido señalado por su asesor principal Guillermo Carrasco de cobrarle 1 500 soles de su remuneración mensual, y mil soles a otros dos trabajadores de su despacho congresal.

Para sustentar su acusación, Carrasco le ha entregado al programa dominical Punto Final de Frecuencia Latina el audio de su conversación telefónica con Carlos Condezo, otro trabajador del despacho de Campos, quien confirma los pagos de los trabajadores. Condezo era el encargado de cobrarlos.

Naturalmente, el parlamentario que reemplaza a Guillermo Bocángel en el Congreso de la República ha negado la acusación e incluso anunció que iniciará acciones legales en contra de su asesor.

Otro congresista acusado de cobrar a sus trabajadores fue Alejandro Yovera, también de las filas del fujimorismo. Campos y Yovera no solo tienen en común ser fujimoristas y ser acusados de cobrar a sus trabajadores, sino también tienen el mismo acusador: Guillermo Carrasco. Por esa denuncia Yovera fue suspendido 120 días de sus funciones.

Por ahora, la Fiscalía de la Nación inició investigación preliminar contra Campos y de seguro en los siguiente días la Comisión de Ética también abrirá investigación en su contra. El camino parece estar trazado para el parlamentario y otra vez un representante de Huánuco envuelto en un escándalo.