Josué Canchari de la Cruz


EL PASADO 5 DE ABRIL DE 1992

Aun no nos recuperábamos del shock económico del 5 de agosto de 1990 que llegó con más de 7,000% de inflación; la población peruana hacía lo posible para sobrevivir la crisis que golpeó terriblemente a los más pobres. A 8 meses después del shock económico, llega otra crisis, pero esta vez político y los que tenemos más de 4 décadas recordamos que el 5 de abril de 1992 el Presidente de ese entonces Alberto Fujimori disolvió temporalmente el Congreso de la República, medida que fue justificada para recuperar la gobernabilidad, debido a que recibió un país “quebrado” y con problemas económicos.

LA CONFIANZA

El pasado 10 de abril del 2016 elegimos a nuestros representantes al Congreso, nuevamente de manera apasionada otorgamos la confianza, esta vez fue pensando en no equivocarse, que sería mejor al anterior Congreso; sin embargo nos equivocamos nuevamente en elegir a excepción de algunos buenos congresistas, que realmente se ponen la camiseta del Perú como lo hace el gran jugador peruano Paolo Guerrero, quien la lucha y siente el amor por su patria. La confianza otorgada a los congresistas, ahora observamos de manera frustrada y decepcionante, por la actitud demostrada en estos últimos tiempos por la mayoría de ellos, que más se pasaron el tiempo investigándose, acusándose, etc

¿AMOR A LA PATRIA O AMOR AL PODER, DINERO, INFLUENCIA, ETC?

Desde que los alcaldes tienen sueldo, los candidatos hicieron lo que pudieron para ser elegidos, de igual manera pasa con los congresistas, ahora para ser elegidos realizan una importante inversión. Ahora me pregunto ¿Realmente lo hacen por la patria o simplemente por interés personal?. Son algunas de las cuestiones que se me viene a la mente cuando existe la pugna de poder, la rivalidad, la ambición, las denuncias entre sí, favoritismo a los allegados, el blindaje; hasta son capaces de legislar para beneficiar a una persona o empresa, todo por la reciprocidad económica.

Desde que tengo uso de razón, puedo afirmar que este congreso que acaba de ser disuelta, fue la peor en términos de corrupción, a excepción de unos cuántos que se rescatan por tener valores. Usted habrá prendido una radio, un televisor o haya leído un diario y casi siempre escuchó en estos casi 3 años que se pasaron “peleando” y las investigaciones dieron con los implicados en la corrupción, todo ello “etiquetaban” a la mayoría de los congresistas como los “corruptos”, percepción que todo ciudadano compartía; es por ello cansado de esto el 30 de setiembre después del anuncio de la disolución del Congreso de la República, los pobladores salieron a las calles en señal de apoyo al Presidente Martín Vizcarra.

DISOLUCIÓN Y ¿AHORA QUÉ?

Cuando no existe un escenario adecuado para gobernar o simplemente hay crisis de gobernabilidad, es muy difícil que un Presidente pueda gobernar y justamente esto es lo que pasó este 30 de setiembre, por falta de confianza y acuerdo entre el Ejecutivo y el Legislativo, todo ello porque la gran mayoría de los congresistas sólo piensan en intereses personales, están cegados por el fanatismo del grupo político o porque tienen que pagar favores políticos, etc. lo que dio lugar a la disolución congresal.

Ahora se viene las elecciones el 26 de enero del 2020, fecha relativamente corta para poder analizar las propuestas y conocer a los candidatos. Es muy probable de que se presenten los candidatos improvisando, debido al corto tiempo para las elecciones. Esperemos que la elección de los representantes sea por su capacidad y por los valores que practica.

«Lo que se pierden los excongresistas en forma mensual: Sueldo S/ 15 600, gastos operativos S/ 7 600, semana de representación S/ 2,800»
Fuente: Exoficial mayor José Elice