Aunque los personeros legales suscribieron el Pacto Ético, comprometiéndose a que sus candidatos desarrollarán una campaña electoral basada en propuestas y alejada del ataque y el agravio, lamentablemente es notorio el incumplimiento y se están viendo ataques arteros y ausencia de propuestas.

El Pacto Ético es un instrumento débil en la medida que no aplica sanciones y apenas son llamadas de atención, apelaciones a la buena voluntad (inexistente) de dirigentes políticos, militantes y candidatos. Un caso flagrante de agresión es el que está protagonizando el partido político Solidaridad Nacional con un vídeo difundido en las redes sociales en las que presenta imágenes de líderes políticos de izquierda mezcladas con las de terroristas encarcelados.

Ante este hecho, el Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral (PEE) ha hecho un llamado de atención al Solidaridad Nacional y le ha pedido que retire el video, cuyo contenido “tergiversa la información y confunde a la ciudadanía respecto de las posturas políticas de personas y partidos” que participan en las elecciones congresales extraordinarias 2020.

En Huánuco también se están produciendo algunos incidentes de guerra sucia, que lamentablemente no tienen ni tendrán sanciones.

Estos hechos que se repiten en cada campaña electoral, plantean necesariamente que se impongan sanciones a quienes transgreden el pacto ético, y eso pasa por la reforma electoral tan necesaria.