No hay ninguna duda que instalar  tribunas en la Plaza de Armas para que propios y extraños puedan ver danzar a las cuadrillas o cofradías de Negritos a cualquier hora del día, y que estas tengan un lugar donde exhibir su talento, es y ha sido una feliz iniciativa municipal, que debe seguir creciendo y mejorando.

Desde hace días que lleva instalada la tribuna se ha visto su utilidad. El público se instala en las graderías y al poco rato está ingresando una cuadrilla para danzar y así se ha ido repitiendo. Es un punto en el que convergen espectadores y espectados. Ya no hay que padecer buscando cuadrillas por la ciudad ni conformarse con verlos únicamente caminando por las calles congestionándolas, sino podemos observarlas en todo su esplendor.

Ahora bien, este espacio creado en la Plaza de Armas puede servir también como un punto de vigilancia para que nuestra danza no sea distorsionada en su vestimenta, pasos y música.

Alianzas entre la Municipalidad, Dirección de Cultura y la Undar pueden dar paso a un jurado que evalúe el desempeño de las cofradías y su respeto a la tradición.

Cofradía que altere la danza, banda de músico que distorsione la música podría ser sancionada, por ejemplo impidiendo su presentación el próximo año en el festival de Negritos. Por algo podemos comenzar en la vigilancia de nuestra danza.