Los restos de Siober Edgar Espinoza Domínguez (19) fueron sepultados la tarde de ayer en el cementerio Jardines de La Esperanza, en medio del dolor de sus familiares que pidieron a las autoridades que el crimen no quede impune.

Fue durante los discursos de despedida que algunos de sus familiares manifestaron su indignación por la forma en que lo asesinaron, por lo que pidieron a las autoridades hacer justicia.

Tras una misa de cuerpo presente oficiada por su hermano, el sacerdote Edgardo Espinoza, sus padres,  hermanos y demás familiares y amigos le dieron el último adiós.

En tanto, el fiscal a cargo del caso y policías del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) vienen realizando diversas diligencias para tratar de identificar al o autores del asesinato perpetrado entre la noche del sábado y amanecer del domingo 10 de junio.

Durante las diligencias preliminares, las autoridades han tenido información de que la víctima habría tenido la visita de un familiar, lo que sería cierto ya que en la mesa de la sala se encontró tres platos y cubiertos con restos de comida.

La autoridades recogieron las vajillas para tratar de obtener las huellas que podrían ser del o los asesinos.

Asimismo, las autoridades tienen el celular de la víctima cuya información será analizada para conocer las llamadas o mensajes que pudo haber recibido.

Una versión es que un familiar se habría comunicado con él pidiéndole que lo reciba en su casa, lo que el joven habría contado a su padre con quien vive, pero que ese fin de semana estaba de viaje.

Como informáramos ayer, las autoridades encontraron un pico ensangrentado que sería el arma que usó el o los asesinos para acabar con la vida del joven que presentaba heridas profundas en la cabeza.

Tras la cena, Siober habría estado durmiendo en el sillón cubierto con una frazada, circunstancias que fue atacado brutalmente y pese a que habría intentado protegerse arrojándose al suelo, lo golpearon hasta matarlo.

Así fue encontrado el cuerpo de Siober la noche del domingo. Según el médico legista, la víctima tenía unas 20 horas de haber sido asesinado en su casa del centro poblado de Jancao, en Amarilis.