Desde hoy la venerada imagen del Señor de Burgos iniciará su tradicional recorrido procesional de tres días por las calles de la ciudad de Huánuco y parte de Paucarbamba en el distrito de Amarilis.

Naturalmente las calles se cerrarán desde horas antes del paso de la imagen, para ser adornadas con las acostumbradas alfombras, pintas, arcos que los devotos realizan e instalan. Y eso generará el congestionamiento vehicular y la incomodidad de algunos transportistas y pasajeros.

La incomodidad por el cierre de calles puede atenuarse con un correcto plan de desvío del tránsito con la participación de la Policía de Tránsito y de los inspectores de tránsito de la Municipalidad de Huánuco.

Si bien los católicos pueden ser más tolerantes con el congestionamiento vehicular a causa de la procesión, no será así con los que profesan otra religión.

Pero como la ciudad es de todos y la autoridad gobierna para todos, tiene la obligación de coordinar, elaborar y ejecutar el plan de desvío del tránsito para atenuar el congestionamiento y las incomodidades.

Policías de tránsito pueden ubicarse en puntos estratégicos para desviar el tránsito, habilitando incluso cuadras en doble sentido para permitir el flujo de los vehículos. A esa labor deberían sumarse los inspectores de tránsito de tal forma que se tenga una mayor cobertura.