El plazo que la Sala Mixta de Huánuco ha otorgado para que los invasores desalojen los terrenos del Humedal de Huachog, en el centro poblado de Colpa Baja, está corriendo. Si no salen en los siguientes días por sus propios medios, se producirá el desalojo a cargo de la fuerza pública.

El Gobierno Regional ha declarado a esta zona “Área de Protección y Conservación Ambiental”. Sin embargo su propiedad se disputa con el ciudadano Hale Llanto, quien años atrás consiguió de la Dirección Regional Agraria un documento que lo acredita como posesionario.

La invasión llegó precisamente mientras Llanto y el Gobierno Regional se disputaban la titularidad del predio a nivel administrativo y han pasado a la instancia judicial.

En medio de estas circunstancias la Municipalidad Provincial escogió dicho lugar para ejecutar su proyecto de planta de tratamiento de las aguas residuales de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca para reducir la contaminación del río Huallaga. El conflicto social por dicho lugar y el retraso del Consejo Regional para ceder el terreno a la Municipalidad llevaron a descartar ese lugar para el millonario proyecto financiado por la cooperación alemana.

Ahora bien, anunciado el desalojo de los invasores, el Gobierno Regional debería alistar un plan de intervención en ese sector que mantengan la intangibilidad del predio, mientras se resuelve el proceso con Llanto, que debe concluir a favor del Gobierno Regional.