Emer Arangüez

El suboficial de tercera de la PNP Alegría Padua Santiago, acusado de  contratar al supuesto sicario Bernaldo Guevara Mirabal para matar a su expareja Mary Luz Bailon Nazario, podría salir del penal de Potracancha donde se encuentra recluido tras el crimen que conmocionó a la población tingalesa en enero del 2017. Para hoy a las 8 de la mañana el juez del Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria de Leoncio Prado ha citado para hoy a las 8 de la mañana a “audiencia preliminar de excarcelación por vencimiento de plazo de prisión preventiva y/o prolongación de prisión preventiva”.

Alegría Santiago de 31 años de edad y Bernaldo Guevara Mirabal de 24, fueron capturados a horas de haber cometido el asesinato el 21 de enero del 2017. Entonces fuentes policiales dijeron que ambos había confesado el asesinato.

“Mi hermana Mary Luz se encontraba durmiendo cuando rauda y violentamente apareció Bernaldo Guevara y em­pujando a mi madre in­gresó a la vivienda [en el AA. HH. 1ro de Julio] luego hizo tres disparos ase­sinando a mi hermana”, relató entonces Nely Vi­llar, quien afirmó que Alegría es­peró al sicario en una moto más abajo de la casa y ambos huyeron.

Ma­ry Luz que entonces tenía 24 años de edad y trabajaba como técnica de enfermería en la Red de Salud Leoncio Prado había terminado su relación con Alegría porque —según relató Nely— era “muy violento y celoso”.

El coronel PNP César Piscoya, entonces jefe de la División Policial Leoncio Prado, confirmó a la prensa que Alegría Padua había declarado que pagó 300 soles a Bernaldo para que maten a su ex­conviviente Mary Luz porque se negaba a continuar con la relación.

Treinta y tres meses después de ese cobarde asesinato, la madre de Mary Luz, Victoria Bailon, sigue clamando justicia.

“Pedimos cadena perpetua para Bernaldo Guevara Mirabal y para el policía Alegría Padua Santiago quienes asesinaron a mi hermana Mary Luz”, dice Rosmery Villar.

“Yo pido a los fiscales y jueces que se pongan la mano al pecho y que los sentencien con cadena”, agregó.

Victoria Bailon refiere que por este caso han recibido amenazas y junto a su vivienda dejaron papeles con los dibujos de la hoz y el martillo [como los volantes del grupo terrorista Sendero Luminoso] y amenazas. “Temo por mi vida y la de mis familiares”, dice la madre de la víctima.