Familiares de los agentes del grupo Terna retenidos por una turba durante un operativo en el centro poblado de Tambogán (Churubamba) manifestaron su malestar porque el comando de la Macrorregión Policial Huánuco, al mando del General Jorge Lam Almonte, ha dispuesto los cambios de colocación de dichos efectivos.

Dijeron que sin tener ninguna consideración por el estado emocional en que se encuentran y pese a estar con descanso médico por las lesiones sufridas, fueron citados para entregarles las órdenes de incorporación a sus nuevos puestos de trabajo en provincias.

Los suboficiales —se conoció— intentaron conversar con el general Lam a fin de pedirle explicación sobre sus sorpresivos cambios, pero les dijo que “no tenía nada que hablar con ellos”.

Uno de los familiares manifestó que los efectivos se sienten desprotegidos por el comando, que en ningún momento les manifestó su preocupación por el estado en que se encontraban y sólo se preocuparon por las armas. Incluso, tras ser rescatados –dijeron– los amenazaron con que serían dados de baja.

Sobre el operativo, los suboficiales dijeron haber actuado siguiendo los procedimientos. Que no es la primera vez que salen de la ciudad a realizar capturas pero nunca los cuestionaron y más bien los felicitaron porque obtenían resultados, pero esta vez les dan la espalda y los sancionan.

Son cuatro los policías que fueron retenidos por una turba, entre ellos familiares de un prófugo de la justicia.