La continuidad de Mercedes Araóz en la Presidencia del Consejo de Ministros solo aviva la crisis instalada en el país desde el pedido de vacancia del presidente de la República y agravada con el indulto al exdictador Alberto Fujimori Fujimori, preso por violación de derechos humanos y corrupción.
“No he mentido”, dice Araóz en conferencia de prensa, pero su palabra está devaluada pues el día de que se discutía la vacancia negó que la Comisión de Gracias Presidenciales tenga los documentos médicos que sirvieron tres días después para indultar a Fujimori. Dichos documentos ya estaban en poder del Ministerio de Justicia cuyo ministro, según norma, fue designado por recomendación de ella. Lo menos que se puede concluir es que Araóz no tiene autoridad en el gabinete.

“El Gobierno de Peruanos por el Kambio no negocia indultos”, dijo también la premier el día del debate de la vacancia y en la conferencia que ofreció ayer declaró: “Ni yo ni ningún miembro de mi Gabinete o de la bancada de Peruanos por el Kambio participó en negociación alguna a cambio del indulto humanitario durante la moción de vacancia”, agregó. No puede decir que no lo hizo el presidente Kuczynski, porque hasta en el fujimorismo han acusado que el indulto de Fujimori ha sido una negociación con un grupo de sus congresistas. Así las cosas, tenemos una premier sin autoridad y con déficit de credibilidad.