El caso de Sanjuana Vara, quien fue internada en el penal de Potracancha acusada de intentar matar a su hijo de un año de edad, revive el tema de la falta de psicólogos y psiquiatras en el Ministerio Público, aunque también en el sector salud.

Resulta que en plena audiencia de prisión preventiva la mujer protagonizó escenas que evidenciarían por lo menos una alteración mental, aunque el mismo hecho que la ha llevado ante la justicia ya habla de sus problemas mentales: intentar matar a su bebe.

El juez Víctor Guzmán Afán ha dejado en claro —al momento de resolver a favor del pedido de la fiscal de dictar prisión preventiva para Sanjuana— que lo hacía porque no había documento alguno que acredite el estado mental de la investigada, salvo una evaluación psicológica del 1 de abril del 2019 con el diagnóstico de que —entonces— presenta “estado mental conservado”. Sin embargo, el estado mental de una persona puede variar de un día para otro por diferentes factores, de ahí que la evaluación psicológica o psiquiátrica debería ser en el momento que la autoridad judicial lo requiera, para una mejor decisión y por ende mejor resolución del caso.

Una razón más para que el Gobierno mejore la implementación de hospitales públicos y el Instituto de Medicina Legal con psicólogos y psiquiatras para la atención al público y para cuando la autoridad judicial requiere de un informe de ellos.