Pier Paolo Marzo Rodríguez
El miércoles 28 de agosto un incendio forestal en la localidad de San Antonio de Chinchas, distrito de Choras, ocasionó el fallecimiento de  una persona de 71 años de edad identificado como Victor Vilca Solorzano, cuando pretendía apagar el incendio que afectaba a sus parcelas de cultivos, según el director regional de Defensa Civil.

Ese era el décimo sexto incendio forestal reportado en Huánuco, de un total de 146 a nivel nacional sólo en 30 días. Huánuco competía con Ayacucho el segundo lugar. Pero Huánuco también tiene el segundo lugar en la región con más deforestación el 2018, con cerca de 18500 hectáreas de bosque perdidas, conforme el SERFOR.

¿Cómo han respondido las autoridades competentes?

Ante los distintos llamados ciudadanos, finalmente las autoridades empezaron a reaccionar. El referido director anunció la conformación de comités de vigilancia a niveles comunal, distrital, provincial y regional; y el comité de operaciones de emergencia lanzó un comunicado a lo/las subprefecto/as y secretarios técnicos de cada plataforma de defensa civil para que informen a la población del daño que causan las quemas de rastrojos y pastizales. Por su parte, el fiscal especializado en medio ambiente recordó que dichas quemas constituyen un delito de peligro común, conforme el artículo 273 del Código Penal, que indica que “ El que crea un peligro común para las personas o los bienes mediante incendio, explosión o liberando cualquier clase de energía, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de diez años.”

¿Es suficiente esa reacción?

No. Esas medidas han de complementarse con otras de parte de las distintas autoridades:

  1. a) Los alcaldes y regidores, además de proponer y aprobar ordenanzas que sancionen las quemas con multas canjeables por plantones y acciones de reforestación, han de iniciar trabajos sostenidos de sensibilización y cuidado ambiental con las comunidades. Un ejemplo a seguir es el de la Municipalidad de Umari con el apoyo técnico de la ONG Diakonia y el compromiso de la dirigencia de la comunidad campesina de Umari, que han logrado recuperar 800 hectáreas del bosque Monte Potrero y generado una nueva ruta de turismo de Naturaleza para Huánuco.
  2. b) La gerencia regional de recursos naturales ha de trabajar con la Dirección regional de Agricultura una línea de acompañamiento de los agricultores para el reemplazo definitivo de las prácticas de quema, recuperando las lógicas de cuidado prehispánicas junto con técnicas modernas de aprovechamiento agrícola y forestal. El manejo forestal comunitario ha de ser la línea que complemente la reforestación debida a nuestra región.
  3. c) La Dirección regional de Educación ha de intensificar la educación ambiental de escolares y sus padres, con actividades de reforestación que complementen la línea anterior.
  4. d) El director regional de Defensa Civil ha de plantear en su Plan Operativo Institucional del 2020, la constitución de un cuerpo de bomberos forestales adecuadamente equipado, además de la modernización de los equipos de nuestros valientes bomberos urbanos. Seria imperdonable que no considere esas dos acciones en su proyecto de presupuesto del 2020.
  5. e) La Autoridad técnica forestal y de fauna silvestre tiene que empezar a actuar. Los ciudadanos tenemos derecho a saber qué está haciendo al respecto.

¿Y nosotros que más podemos hacer?

Reportar cada incendio o quema, capturando imágenes y enviándolas al alcalde o a su secretario técnico municipal del respectivo comité de operaciones de emergencia o de la plataforma de Defensa Civil, así como a la fiscalía respectiva. Si no se tiene una acción inmediata como respuesta, llamar o wasapear a los números de emergencia de la Defensoría del Pueblo, que en Huánuco son el 962096195 y el 945084024 en Tingo María. El número nacional es 998905772.

Y seguir haciendo conciencia ambiental en todos nuestros espacios: en el colegio, Instituto, universidad, vecindario o trabajo. Y en nuestras redes. Qué todas las autoridades mencionadas entiendan que urge actuar ¡YA!