Arq. Samuel Mato Félix

La publicación de la Universidad San Ignacio de Loyola “las aguas residuales y sus consecuencias en el Perú”, indica que solo el 4.9% de plantas de tratamiento de aguas residuales están operando en niveles óptimos. La alarmante situación actual, nos lleva a preguntarnos ¿Cuáles son las razones de la baja operatividad? ¿Es necesario cambiar de sistema de tratamiento de aguas residuales? Por ello, estudiaremos las razones económicas, ambientales y sociales, que impiden mantenerse en operatividad. Además, vamos a conocer, de manera resumida, el sistema natural de tratamiento de aguas residuales y sus diferencias con el sistema convencional.

En primer lugar, hay razones económicas para cambiar de sistema de tratamiento de aguas residuales a un sistema natural que están relacionadas con la construcción, operación y mantenimiento de las plantas de tratamiento de aguas residuales. Por un lado, tenemos que la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales en el sistema convencional es más costoso que una en el sistema natural para cualquier municipio que desea usarla como una herramienta para enfrentar la alarmante disminución de la oferta hídrica en el mundo. Estas diferencias en el costo, formuladas inicialmente por el Banco Mundial, pueden presentarse de muy diversas maneras. De acuerdo con una de ellas, podemos ver que la diferencia de costo de la construcción del sistema convencional es hasta 6 veces más que con respecto a un sistema natural en base a lagunas. Por otro lado, para la operación y funcionamiento de las plantas de tratamiento en el sistema convencional requieren de personal especializado por tratarse de equipos electromecánicos, más el gasto energético, que incrementan el costo de operación de este sistema, lo que dificulta su uso y quedando abandonadas estas infraestructuras por los municipios. Sin embargo, los sistemas naturales no requieren de personal especializado para su operación por no tener equipos electromecánicos y no consumen energía eléctrica en su funcionamiento, lo que lo vuelve más barato y sostenible respecto al sistema convencional. Incluso, el mantenimiento en el sistema convencional es más costoso que él sistema natural por requerir repuestos para los equipos y personal especializado en su mantenimiento, mientras el sistema natural no requiere de mayores gastos para su mantenimiento.

En segundo lugar, existen razones ambientales para cambiar de sistema de tratamiento de aguas residuales a un sistema natural que están relacionadas con la calidad de agua obtenida, beneficios para la naturaleza entre otros. Por un lado, la calidad de agua obtenida en el sistema natural es mejor que la tratada en el sistema convencional y más aún si se trata de Humedales donde queda “comprobado su funcionalidad y eficiencia en la depuración de contaminantes de aguas residuales urbana” (Díaz 2014:5). Esta calidad de agua obtenida podría verse mejorada con el ingreso en el mercado peruano y regional de Huánuco de los microorganismos EM-AGUA, que tiene un bajo costo al alcance de la población, que “transforma y sintetiza la materia orgánica, reduciendo los malos olores y producción de lodos en el sistema, incrementa los valores de oxígeno disuelto y reduce los valores de DBO y DQO”.   Aun no se hicieron pruebas para cualificar y cuantificar la calidad de agua obtenida en el sistema natural usando este producto, pero experiencias de uso en algunos municipios de Colombia nos dicen que este producto es beneficioso incluso para los animales que consumen la vegetación que producen los humedales, como por ejemplo sus animales dejaron de enfermarse y cada vez necesitan de menos medicamentos. Por otro lado, el sistema natural mediante Humedales es la que ofrece mayores beneficios para la naturaleza que otros métodos Patiño indica “crea un ecosistema para diferentes animales e insectos” (2012:130) entonces podemos decir que mediante el sistema natural por humedales contribuiríamos a la recuperación de la naturaleza con su diversidad biológica y ecológica. En contraste, el sistema convencional genera impactos contra la naturaleza en sus diversas etapas de funcionamiento.

Finalmente, están las razones sociales para cambiar de sistema de tratamiento de aguas residuales a un sistema natural que están relacionadas con la mejora del paisaje, mejora de la calidad de vida de la población, el involucramiento a la población, etc. Por un lado, el sistema natural por Humedales responde a contextos y a las necesidades de las comunidades debido a que, recupera diversidad, mejora y pone en valor la estética del paisaje que pueden ser aprovechados por los municipios. Según Patiño los humedales “tienen un valor agregado y es el mejoramiento del paisaje y la creación de hábitat para muchas especies” (2012:132). Por otro lado, mejora la calidad de vida de la población porque aprovechan la vegetación para sus animales, mejorando la salud de sus animales, el compus obtenido que es de la calidad del tipo A para la agricultura. También, el sistema natural en especial el método de humedales permite involucrar a la población para el aprovechamiento de los servicios que genera los humedales. Además, de poderlos involucrar en cada etapa del sistema como por ejemplo concientizando a la población que en sus descargas emitidas en el inodoro se vierta una pequeña medida de microorganismos que permita iniciar el tratamiento desde el origen del desagüe. Así mismo, este sistema permite el aumento de la conciencia social como lo resaltan Liang y Van Dijk, 2008 “un sistema de reciclaje infunde en las personas una mayor conciencia por el ahorro de agua”. Entonces, podemos decir que el sistema convencional destruye el contexto de nuestras ciudades, mientras que, el sistema natural recupera y conserva el contexto de nuestras ciudades.

Está claro, entonces, que es necesario concientizar el cambio de sistema de tratamiento de aguas residuales por razones económicas, ambientales y sociales, buscando la sostenibilidad del mismo, y más que ahora vivimos el cambio climático y el calentamiento global. Por ello, el sistema natural de tratamiento de aguas residuales se convierte en una opción para tener un mejor funcionamiento de la ciudad, haciéndola más sostenible y amigable.