Desde mañana el Hospital de Contingencia empezará a atender en toda su capacidad y el viejo Hospital Regional Hermilio Valdizán Medrano cerrará sus puertas esperando su demolición para levantarse una nueva infraestructura.

Un nuevo escenario se plantea para los servicios de salud. Hasta ahora se han estado presentando algunas debilidades en los centros de salud que forman el anillo de contingencia y es muy probable que estas aumenten con el Hospital Hermilio Valdizán Medrano cerrado.

Los problemas van a surgir y es inevitable porque estamos en una situación nueva, porque estamos dejando la “comodidad” a la que nos hemos acostumbrado con el paso de los años.

El asunto de esta nueva situación es que las autoridades del sector Salud y del Gobierno Regional tengan la capacidad y los reflejos para actuar de manera rápida y oportuna frente a los problemas.

El descongestionamiento de los centros de salud, el máximo aprovechamiento de la infraestructura y equipos médicos son algunos de los retos que se plantean, además de encontrarle solución al congestionamiento vehicular en la carretera Central entre el Hospital de Contingencia y el óvalo Esteban Pavletich. Se ha planteado la habilitación de rutas alternas, y a estas alturas ya se debería estar haciendo mejoras en esas rutas.