CPC A. Lenin Tadeo Tordecillo.

Hace un tiempo escuchÉ a Dionisio Romero, fundador del Banco de Crédito del Perú, decir que para que él elija al gerente de una de sus empresas no simplemente tiene que ser alguien preparado y capacitado; sino, mucho más importante, es que sean buenas personas, humanamente buenas, con matrimonios felices y que no tenga una vida desordenada.

Definitivamente para elegir a una persona que administra nuestro dinero se tiene que tener mucha sabiduría. No basta con conocer sus capacidades; sino, también, conocer su historial o currículum de vida, porque al menos así sabremos si será responsable y honesto.

Si queremos un gobernante con la sabiduría para gobernar bien, también debemos ser sabios para elegir.

¿CÓMO SABEMOS SI SOMOS SABIOS O NO?

Este artículo no pretende indicar cómo saber si somos sabios para elegir bien, pero sí voy a decir tres formas de elegir que no nos hacen sabios:

1° Votar, dejándonos llevar por la mayoría.

Barrabás fue elegido por la mayoría y “desecharon” a Jesús.

No siempre la mayoría tiene la razón y por tal motivo si votamos por lo que la mayoría de nuestros familiares o amistades votará, o basándonos solo en las encuestas, no somos sabios al elegir.

2° Votar, porque gracias a él se va a tener trabajo.

Elegir así es solo por conveniencia, por intereses personales y no se piensa en el distrito, provincia o departamento. Esta decisión no nos hace sabio, sino al contrario, un corrupto, porque solo miramos los intereses personales.

3° Votar en base a las promesas de campaña o al plan de gobierno.

Hoy en día los planes de gobierno y las promesas de campaña son elaborados en base a lo que la población quiere y no lo que necesita, quizás porque saben que la población no votaría por ellos si dicen la verdad.

Lastimosamente, los candidatos elaboran su plan de gobierno en base a expectativas o factores externos y no en base a las fortalezas o recursos que la Municipalidad o Gobierno Regional tiene.

Prometen como aquél padre que gana S/ 1 500.00 mensual, sin embargo promete [en enero] al hijo que le va a comprar [en diciembre] un carro de S/ 50 000.00.

Si en estas elecciones vamos a votar teniendo en consideración las 3 premisas anteriores, entonces no somos sabios eligiendo y por consiguiente no estaremos eligiendo un gobernante sabio, sino todo lo contrario: un corrupto.

Sin duda, es necesario, que para las próximas elecciones las hojas de vida, además de informar el historial académico y laboral, también informen qué mejoras o qué aportes ha hecho, en dónde ha trabajo para el beneficio de su institución o su comunidad. Esta información es muy útil para saber –al menos- si obra bien y  hace bien su trabajo.

Mientras tanto solo nos queda informarnos de lo que los medios de comunicación, como este Diario, que muy bien informan sobre los antecedentes [familiares y laborales] de los candidatos y que las hojas de vida ni planes de gobierno lo dicen.

En estas elecciones elijamos bien, elijamos sabiamente; para el beneficio y bienestar de todos.

Consideremos en algo cómo elige Dionisio Romero, que sin duda esa forma de elegir le ha ayudado a construir su gran imperio económico.