La semana que pasó un audio dejaba escuchar las voces de quienes serían regidores de la Municipalidad Provincial de Huamalíes, Ketty Sánchez Ocaña y Russel Rojas Martel dialogando con un empresario a quien le proponían cambiar su proforma incrementando el monto en 3 000 soles, los cuales serían para el concejal, y le aseguraban que la obra se lo adjudicarían.

La procuradora anticorrupción advertía que el caso podía quedar en escándalo, porque no se identificaba al empresario que confirme los hechos y proporcionar la información necesaria para promover una denuncia en contra de Sánchez y Rojas. Y ayer, Walter Carhuamaca salió a la luz pública, confirmando que grabó su conversación con la regidora Ketty Sánchez y con Russel Rojas, a quien incluso grabó en un video en la cita acordada que se escucha en el audio.

Y aunque teme por su vida y la de los suyos, Carhuamaca ha dicho estar dispuesto a colaborar con la justicia para que ambos regidores sean sancionados.

Ahora toca que toda la maquinaria del sistema de justicia se eche a andar para establecer las responsabilidades de ambos concejales y se les aplique la sanción que les corresponde, si es que les corresponde.

La urgente renovación de la clase política pasa también porque el sistema de justicia cumpla su trabajo sancionando a quienes utilizan su cargo público para delinquir.