En los últimos días en el Gobierno Regional se ha estado tratando sobre la situación del centro poblado de Santa Virginia en la frontera con Pasco, que sigue incomunicada de Panao y otros pueblos de Pachitea y de Huánuco mismo por la falta de una carretera.

La carretera a Santa Virginia es un pedido de décadas que ninguna autoridad regional ha querido atender. Antes se decía que no había dinero para financiar dicha obra, ahora que hay dinero simplemente no se prioriza a pesar de que dicha vía abriría un corredor económico importante en la provincia de Pachitea y podría impulsar un proyecto carretero nacional.

Los reclamos de los pobladores de Santa Virginia han desembocado algunas veces en hechos de violencia, incluso funcionarios del Gobierno Regional alguna vez fueron retenidos exigiendo atención inmediata.

A comienzos de su segundo año de gestión, Juan Alvarado —que aparentemente ha conseguido construir buenas relaciones con el Ministerio de Transportes y Provias Nacional— debería interesarse por esta vía y realizar las gestiones y el mayor de los esfuerzos por conseguir el financiamiento para la ejecución de dicha carretera.

No solo será un hecho histórico, sino que abrirá todo un abanico de oportunidades de desarrollo, además de avanzar en la integración total del departamento.